Chivite insta a UPN a definir su postura tras el acuerdo entre PP y Vox para el Senado
La presidenta de la Comunidad Foral de Navarra, María Chivite, ha instado este lunes a Unión del Pueblo Navarro (UPN) a clarificar su estrategia política ante los próximos comicios al Senado. La jefa del Ejecutivo navarro ha cuestionado la coherencia de la formación regionalista tras el reciente acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y Vox para concurrir de forma coordinada a la Cámara Alta en las elecciones generales del 29 de noviembre.
Desde Perú, donde se encuentra en viaje institucional, Chivite ha señalado lo que considera una contradicción programática en la alianza que mantienen el PP y UPN. La presidenta ha recordado que la formación regionalista basa su propuesta electoral en la defensa del autogobierno y el desarrollo de las competencias de Navarra, una postura que, según su análisis, colisiona con las tesis de Vox, que aboga por la recentralización de funciones administrativas.
La mandataria socialista ha enmarcado la próxima cita electoral como una disyuntiva entre dos bloques nítidamente diferenciados. Según su valoración, los ciudadanos deberán elegir entre lo que definió como un «frente amplio de la ultraderecha» o una coalición de fuerzas de izquierda y territoriales. Chivite ha situado el debate en una lógica de modelos contrapuestos para la gobernanza del Estado y la gestión de la pluralidad territorial.
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, la presidenta navarra también ha hecho alusión al contexto político internacional, citando la reciente victoria electoral de Lula da Silva en Brasil. Chivite ha manifestado que el triunfo de la coalición progresista en el país sudamericano representa un referente para el escenario español, expresando su voluntad de que se consoliden opciones de gobierno similares en las instituciones nacionales.
El movimiento estratégico del Partido Popular y Vox en el Senado tiene como objetivo declarado frenar la influencia parlamentaria del bloque conformado por el PSOE, Frente Amplio y las fuerzas de carácter regionalista. Esta coordinación de las derechas para la Cámara Alta busca maximizar su representación en un órgano clave para el control legislativo y territorial del país.


