Cuerva de Cepyme y la reforma laboral
Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme y candidato a la reelección, ha expresado recientemente que, en la actualidad, no firmaría la reforma laboral que suscribió en 2021. Esta confesión pone de manifiesto su inconformidad con la situación actual del mundo empresarial.
Durante un evento organizado por Nueva Economía Fórum, Cuerva indicó que tomó la decisión de firmar la reforma por lealtad a la unidad de acción empresarial, a pesar de considerar que no era la mejor opción para el sector. En sus palabras, si se le presentara la misma decisión ahora, probablemente se alinearía con los que se abstuvieron de firmar.
Implicaciones de la reforma laboral
Cuerva manifestó que tras aceptar una reforma que consideraba necesaria, la vicepresidenta del Gobierno ha continuado implementando cambios laborales que, según él, no cumplen las expectativas del sector. A pesar de que la reforma fue la mejor opción en su momento, enfatiza que no era la que realmente necesitaban las empresas.
La crítica de Cuerva se extiende al contexto actual, donde reflexiona sobre la naturaleza de las negociaciones empresariales y cómo estas se han formado. Cuerva detalla que muchas veces las decisiones se toman sin suficiente consideración por aspectos cruciales que afectan a la vida empresarial cotidiana.
Proactividad empresarial ante el cambio
En su llamada a la acción, Cuerva ha solicitado una mayor proactividad por parte de las organizaciones empresariales. Asegura que deben dejar de depender exclusivamente de las plataformas de los sindicatos y del Gobierno, para poder influir en las reformas laborales y cambios necesarios desde una posición activa.
Opiniones sobre el sector energético
Además, Cuerva ha compartido su perspectiva sobre el apagón del 28 de abril, enfatizando su desacuerdo con la narrativa que se ha presentado contra el sector privado. Al expresar su opinión, ha instado a una evaluación más profunda de lo ocurrido, pero sin desmerecer el trabajo de las empresas energéticas en España.
Cuerva concluye que es esencial evitar aprovechar las circunstancias adversas para criticar a los que contribuyen activamente en el sector privado y que se deben buscar soluciones significativas y prácticas para prevenir futuros incidentes.


