El delegado del Gobierno en Ceuta desvincula los avisos del CNI de los cauces oficiales de comunicación
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha negado este miércoles haber tenido conocimiento formal de las alertas emitidas por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) respecto a la convocatoria masiva de entrada a la ciudad autónoma ocurrida a finales de julio. Pérez Triano ha calificado las comunicaciones previas como un «intercambio informal» a través de mensajería instantánea entre el organismo y un miembro de su equipo, subrayando que no se recibió un informe oficial siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de contingencias.
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación, el titular de la Delegación ha insistido en la distinción técnica entre las comunicaciones operativas y los informes de inteligencia estratégicos. «Cuando el CNI tiene una alerta lo entrega en un sobre lacrado y lo da a las autoridades. Un WhatsApp no es un informe», ha manifestado Pérez Triano, en alusión a la documentación desclasificada que señala un aviso sobre un «llamamiento» difundido en redes sociales para realizar un acceso masivo el pasado 29 de julio.
El delegado ha sostenido que la información difundida tras la desclasificación de los expedientes debe interpretarse dentro del marco de «enorme presión migratoria» en el que la ciudad ya se encontraba inmersa, con cientos de entradas diarias en las fechas previas al incidente. Según su testimonio, los mensajes de advertencia han sido «sacados de contexto» y ha reiterado que la institución que dirige no disponía de datos suficientes que permitieran prever la magnitud exacta de los acontecimientos que se desencadenaron un día después de dicho contacto informal.
En cuanto a la responsabilidad institucional y la gestión de la crisis, Pérez Triano ha descartado presentar su dimisión. El representante gubernamental ha argumentado que la información de inteligencia de este nivel debe ser transmitida directamente al Ministerio del Interior, encabezado por Fernando Grande-Marlaska, y no a una Delegación del Gobierno. «Puede pensarse que yo ya lo sabía. Yo no sabía nada», ha recalcado, incidiendo en que el propio centro de inteligencia ha reconocido la dificultad de anticipar un fenómeno de tal naturaleza.
Por su parte, fuentes del CNI han precisado que, si bien se dio traslado de información sobre convocatorias detectadas en redes sociales, el organismo no pudo prever la escala ni la naturaleza excepcional de los hechos, al tratarse de un fenómeno calificado como «inusual» en comparación con crisis migratorias anteriores. La publicación de estos expedientes continúa generando debate sobre la coordinación entre los servicios de inteligencia y las autoridades civiles durante la gestión de la seguridad fronteriza.


