La productora de los derechos musicales de Peanuts demanda al Gobierno de EE. UU. por infracción de propiedad intelectual
Lee Mendelson Film Productions, titular de los derechos de la música de la franquicia Snoopy, ha interpuesto cuatro demandas judiciales contra diversos organismos y empresas, incluyendo al Departamento del Interior de los Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Las acciones legales, presentadas ante tribunales de Nueva York y Washington D.C., denuncian el uso no autorizado de melodías icónicas en plataformas digitales y productos comerciales.
La demanda dirigida contra la administración federal se centra específicamente en una tarjeta navideña digital publicada en redes sociales por el Departamento del Interior. Según el escrito judicial, la entidad gubernamental utilizó sin la debida licencia el arreglo realizado por Vince Guaraldi de la pieza «O Tannenbaum», perteneciente al especial televisivo «A Charlie Brown Christmas».
Además de la acción contra el Gobierno, la productora ha extendido las demandas a una empresa de videojuegos, una casa de subastas y un fabricante de cinturones. Los demandantes sostienen que la proliferación del intercambio digital instantáneo ha generado una saturación del uso no autorizado de su propiedad intelectual en el entorno digital, lo que ha motivado un cambio en su política de tolerancia hacia terceros.
Es relevante señalar que Peanuts Worldwide LLC, la compañía propietaria de los derechos de los personajes de Charles M. Schulz, no ha intervenido en ninguna de estas reclamaciones. La iniciativa legal corresponde exclusivamente a Lee Mendelson Film Productions, enfocada en la protección de los arreglos musicales y las producciones audiovisuales vinculadas a la marca.
Marc Jacobson, representante legal de la productora, ha manifestado que la empresa no permitirá que se utilicen sus activos sin la correspondiente licencia. Según el abogado, «los derechos de los creadores y la protección de los bienes culturales emblemáticos deben defenderse con firmeza», subrayando la importancia de salvaguardar el patrimonio creativo frente a la distribución no autorizada en redes sociales y otros medios electrónicos.


