Rahul Gandhi es detenido tras encabezar protestas contra el Gobierno de Narendra Modi en la India
El líder de la oposición en la India, Rahul Gandhi, fue detenido este martes por las fuerzas de seguridad tras liderar una manifestación en las inmediaciones de la residencia del primer ministro, Narendra Modi. La movilización, que exigía la dimisión del mandatario y del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, surge en respuesta a la presunta filtración de exámenes de acceso a la universidad y a la actuación policial contra colectivos estudiantiles en los últimos días.
La detención se produjo durante una sentada de protesta en la que participaron figuras clave de la coalición opositora, incluido el presidente del Congreso Nacional Indio, Mallikarjun Kharge. Los manifestantes denuncian lo que califican como una «represión brutal» contra los estudiantes que protestaban el pasado lunes en Nueva Delhi, enfrentamientos que dejaron un saldo oficial de aproximadamente 180 personas heridas, repartidas entre 60 manifestantes y más de 110 agentes de policía.
El arresto de Gandhi y otros parlamentarios en ejercicio ha generado un debate jurídico e institucional sobre los privilegios parlamentarios en el país. La controversia se centra en si la intervención policial requería de una autorización previa por parte del presidente de la Lok Sabha, la Cámara Baja del Parlamento indio, para proceder con la detención de legisladores activos durante el desarrollo de una protesta política.
Antes de su detención, Gandhi instó a la ciudadanía a unirse a las movilizaciones, argumentando que la crisis en el sistema educativo representa un agravio para la juventud del país. «El primer ministro cree que puede escapar sin dar respuestas, pero la voz de los estudiantes no será ignorada», manifestó el líder opositor. Estas movilizaciones se consideran unas de las de mayor magnitud registradas desde el inicio de la administración de Modi en 2014.
Por su parte, el responsable del Congreso Nacional Indio en Gujarat, Amit Chavda, condenó la acción policial y señaló que el Gobierno ha recurrido a medidas de corte autoritario para contener el descontento social. Las demandas de los manifestantes incluyen reformas estructurales en los procesos de evaluación académica y la asunción de responsabilidades políticas por las irregularidades detectadas en las pruebas de selectividad.
El movimiento estudiantil ha cobrado fuerza tras la hospitalización forzosa del activista Sonam Wangchuk, quien cumplía tres semanas en huelga de hambre. En la organización de las protestas actuales destaca el Partido Janta Cucaracha (CJP), una formación de reciente creación que utiliza la sátira política para movilizar a los jóvenes y que ha advertido que mantendrá los campamentos en las calles de la capital de forma indefinida hasta obtener una respuesta institucional satisfactoria.


