Cuatro detenidos en Barcelona durante el dispositivo de seguridad por la visita del papa León XIV
Las autoridades policiales han procedido a la detención de cuatro personas este miércoles en Barcelona, coincidiendo con la visita oficial del papa León XIV a la capital catalana. Estas actuaciones se han producido en el marco de la Operación Albus, un despliegue de seguridad calificado por el Gobierno de la Generalitat como el de mayor envergadura en la historia de la comunidad, destinado a garantizar el orden público durante los actos multitudinarios del Pontífice.
De acuerdo con la información facilitada por los Mossos d’Esquadra, dos de los arrestos están relacionados con presuntos delitos de agresión sexual por tocamientos, ocurridos en las inmediaciones de la basílica de la Sagrada Familia. Los otros dos detenidos contaban con órdenes judiciales de detención pendientes; uno de ellos fue interceptado en el entorno del templo de Gaudí y el segundo en las proximidades de la iglesia de Sant Agustí, otro de los puntos clave en la agenda del Papa.
El dispositivo Albus ha movilizado a un total de 5.600 agentes de la policía autonómica catalana, lo que supone aproximadamente una cuarta parte de los efectivos totales del cuerpo. El despliegue se ha completado con la participación de 600 efectivos de la Policía Nacional, 500 de la Guardia Urbana, 350 miembros de la Guardia Civil y un contingente de los servicios de seguridad del Vaticano, coordinados para supervisar la seguridad en los perímetros de acceso y zonas de alta afluencia.
En el ámbito de las emergencias, el teléfono 112 ha gestionado 68 llamadas relacionadas con 64 incidentes menores durante las jornadas del martes y miércoles. Por su parte, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha prestado asistencia sanitaria a 22 personas —15 durante la jornada del martes y 7 este miércoles— en el contexto de los actos programados, principalmente por incidencias leves vinculadas a las concentraciones de fieles.
La visita de León XIV a la ciudad condal ha tenido como uno de sus actos centrales la bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. Tras la conclusión de las actividades institucionales y religiosas, las autoridades han iniciado el repliegue gradual del operativo de seguridad, que ha supervisado la movilidad y la integridad de los asistentes durante toda la estancia del Pontífice en territorio catalán.


