Los Mossos desarticulan la mayor red de inmigración irregular en Cataluña con 50 detenidos
Los Mossos d’Esquadra han desmantelado una organización criminal presuntamente dedicada a la gestión de la entrada irregular de inmigrantes en España, en una operación que se ha saldado con la detención de 50 personas. Según ha informado la policía catalana, entre los arrestados se encuentran 43 empresarios vinculados a la trama, que habría obtenido un beneficio económico superior a los 3,2 millones de euros mediante la regularización fraudulenta de ciudadanos, principalmente de origen pakistaní.
La investigación, calificada por los Mossos como la mayor desarrollada hasta la fecha en el ámbito de la inmigración irregular, detectó una red con una estructura estable y jerarquizada que operaba desde el año 2019. El grupo, radicado en Cataluña pero con ramificaciones operativas en Pakistán, cobraba hasta 30.000 euros a personas residentes en el país asiático para facilitarles visados de trabajo y autorizaciones de residencia mediante contratos laborales simulados.
El «modus operandi» consistía en la simulación de relaciones laborales para facilitar la regularización administrativa. La red llegó a tramitar 224 expedientes de contratación en origen, de los cuales 108 recibieron una resolución favorable. Además de las captaciones en el extranjero, la organización ofrecía sus servicios a personas que ya se encontraban en España en situación irregular, a quienes cobraba aproximadamente 8.000 euros por acceder a contratos de trabajo ficticios que les permitieran iniciar sus trámites administrativos.
La División de Investigación Criminal (DIC) ha señalado que los empresarios detenidos aportaban sus compañías como destino final de los trabajadores a cambio de contraprestaciones económicas. No obstante, las pesquisas policiales confirmaron que, en los casos en que la relación laboral llegaba a materializarse, los empleados se veían sometidos a condiciones de precariedad extrema o explotación laboral. En otras ocasiones, el contrato era meramente instrumental y se rescindía poco después de obtener los permisos legales.
El origen de esta intervención se sitúa en febrero de 2024, tras el análisis de documentación intervenida en una gestoría de Barcelona durante una investigación previa sobre trata de seres humanos. El rastro digital de los equipos informáticos permitió identificar a la nueva organización, estableciendo un reparto de funciones definido entre los intermediarios y los colaboradores en el extranjero.
Las detenciones se llevaron a cabo en dos fases, los días 26 y 27 de octubre. De los 50 arrestados —48 hombres y dos mujeres—, siete han sido identificados como miembros directos de la red criminal y 43 como empresarios colaboradores. La autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión para tres de los principales responsables de la trama.
A los integrantes de la organización se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad documental. Por su parte, los empresarios implicados enfrentan cargos por delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad en documentos oficiales. La investigación continúa abierta para identificar a otros posibles colaboradores vinculados a la red.


