Dezcallar cuestiona que los servicios de inteligencia desconocieran el movimiento migratorio en la frontera de Ceuta
El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y diplomático, Jorge Dezcallar, ha manifestado sus dudas respecto a la posibilidad de que los servicios de información españoles no estuvieran al tanto del desplazamiento masivo de personas hacia Ceuta desde territorio marroquí. Durante una intervención pública, Dezcallar subrayó que la magnitud de los movimientos fronterizos registrados difícilmente podría haber pasado inadvertida para la inteligencia nacional.
Quien fuera el máximo responsable de la inteligencia española entre los años 2001 y 2004 destacó la profunda especialización del organismo en el área del Magreb. Según el exembajador, el CNI es reconocido en el ámbito europeo como el servicio que mejor conoce la realidad de Marruecos, lo que refuerza su tesis de que una movilización de miles de personas en las proximidades de la frontera debería haber sido detectada con antelación por los analistas españoles.
Dezcallar calificó la situación vivida en la ciudad autónoma como un episodio que trasciende la gestión migratoria convencional. A su juicio, los acontecimientos representan un desafío directo a la soberanía y a la integridad territorial de España. En este contexto, el exdirector apuntó hacia una presunta «negligencia o falta de interés» de las autoridades marroquíes para contener el flujo de personas, vinculando este proceder con una estrategia deliberada.
En relación con las tácticas empleadas por el país vecino, el diplomático se refirió al concepto de «guerra híbrida», sugiriendo que Marruecos utiliza la migración como un instrumento de presión política al servicio de sus intereses internos y externos. Según su análisis, este tipo de maniobras son empleadas de forma recurrente por el reino alauita en función de sus conveniencias estratégicas de cada momento.
Finalmente, el exjefe de la inteligencia española mostró su respaldo a la ministra de Defensa, Margarita Robles, en su valoración positiva sobre el desempeño del CNI durante el desarrollo de esta crisis. Dezcallar avaló el reconocimiento institucional a la labor técnica de los servicios secretos, desvinculando la capacidad de monitorización de las decisiones políticas posteriores tomadas ante la entrada masiva de personas en territorio nacional.


