La Reina Sofía mantiene en el Palacio de la Zarzuela una rutina marcada por la disciplina institucional y una gestión culinaria basada en la sostenibilidad y la salud. A pesar de compartir el recinto palaciego con los Reyes Felipe VI y Letizia, la madre del monarca reside en un ala independiente que funciona de manera autónoma, permitiéndole conservar hábitos dietéticos consolidados durante décadas y una dinámica cotidiana alejada del ajetreo oficial directo.
En el ámbito gastronómico, la Reina emérita sigue una dieta donde prevalecen los vegetales, las legumbres y el pescado salvaje, habiendo prescindido casi por completo del consumo de carne roja desde hace más de cinco décadas. Sus menús se caracterizan por la sencillez técnica, priorizando cocciones al vapor o a la plancha y evitando grasas saturadas. Entre sus preferencias destacan alimentos como las alcachofas, las acelgas y las ensaladas de legumbres, además de productos como la quinoa, las semillas de chía y el kale, integrados en su despensa de forma habitual.
El abastecimiento de la cocina de la Reina Sofía se apoya en un huerto ecológico instalado en los jardines de Zarzuela, el cual provee hortalizas y hierbas aromáticas sin el uso de abonos químicos. Este sistema de producción sostenible, reforzado tras la llegada de la Reina Letizia al palacio, asegura la calidad de los insumos de primer nivel. No obstante, Doña Sofía conserva vínculos con sus raíces helenas a través de sus preferencias en repostería, siendo el yogur griego con miel preparado al estilo tradicional uno de los platos de mayor consenso en las reuniones familiares.
La organización horaria en sus dependencias privadas responde a un esquema metódico supervisado por personal experimentado. El desayuno se sirve antes de las 09:00 horas, el almuerzo a las 14:00 horas y la cena, de carácter frugal consistente generalmente en sopa o verduras, a las 21:00 horas. Estas dependencias, situadas en el edificio principal de Zarzuela, incluyen una zona de vida diaria personalizada con tapices del siglo XVIII y una presencia destacada de retratos familiares, diferenciándose del Pabellón del Príncipe donde reside la familia del Jefe del Estado.
Expertos culinarios que han trabajado para la Casa Real definen la dinámica de la Reina Sofía bajo el concepto del «lujo de la simplicidad». Esta filosofía se traduce en la preferencia por productos de alta calidad presentados de forma elemental, lo que permite una coexistencia entre el rigor protocolario propio de su posición y la sobriedad personal en su residencia privada, ubicada en el entorno natural del Monte del Pardo.


