Un diputado de Vox aboga por combatir el aborto y la eutanasia «incluso con violencia» en la Asamblea de Murcia
Antonio Martínez, diputado del grupo parlamentario Vox en la Asamblea Regional de Murcia, ha defendido este miércoles durante una sesión plenaria la necesidad de combatir lo que califica como la «aberración moral» del aborto y la eutanasia, apelando al uso de la violencia para tal fin. La declaración se ha producido en el marco del debate de una moción presentada por el Partido Popular para la elaboración de una ley regional de cuidados paliativos, iniciativa que finalmente ha sido rechazada por el pleno de la cámara autonómica.
En su intervención desde la tribuna, Martínez ha centrado su discurso en una crítica frontal a lo que denomina la «cultura de la muerte». Según el parlamentario, esta corriente sostiene la premisa de que «hay vidas que no son dignas de ser vividas». Durante su alegato, el representante de Vox ha reprochado al Partido Popular su postura, considerando que tanto los populares como el PSOE avanzan hacia posiciones comunes en la defensa de estos derechos civiles, los cuales ha tachado de inadmisibles bajo su perspectiva ética.
El diputado ha hecho alusión directa al caso reciente de Noelia Castillo, cuya muerte asistida ha calificado como «un crimen cometido por el aparato sanitario del Estado». Martínez ha cuestionado la estrategia del Partido Popular al intentar pactar una regulación de cuidados paliativos con el Gobierno socialista, al que acusa de pretender incluir la interrupción voluntaria del embarazo y la eutanasia en el marco constitucional.
Como parte de su argumentación, el parlamentario de Vox ha reclamado de forma explícita la derogación de la actual ley de eutanasia, en vigor desde el año 2021. En su lugar, ha abogado por una legislación que garantice el «respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural», posicionando a su formación en una oposición total a las normativas vigentes sobre derechos reproductivos y final de la vida.
La jornada parlamentaria en la Asamblea Regional de Murcia ha concluido con el rechazo de la moción del Partido Popular, tras un debate marcado por la polarización dialéctica y las controvertidas afirmaciones del diputado Martínez, que han generado una notable repercusión en el arco parlamentario regional.


