El partido opositor Tisza aventaja al Fidesz de Orbán en el escrutinio parcial de las legislativas en Hungría
Con el 50% de las papeletas escrutadas, los resultados preliminares de las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría otorgan una ventaja significativa a la formación opositora Tisza, liderada por el conservador Péter Magyar. De confirmarse la tendencia actual, el partido opositor obtendría 136 escaños —superando el umbral de los dos tercios del Parlamento—, lo que pondría fin a dieciséis años de mandato ininterrumpido del actual primer ministro, Viktor Orbán.
Según los datos proporcionados por la Comisión Electoral, la formación Tisza aglutina por el momento más del 52% de los sufragios. Por su parte, el partido gobernante Fidesz alcanzaría los 59 escaños, mientras que la formación de extrema derecha Nuestra Patria obtendría ocho representantes en la cámara. La proyección actual sitúa a Magyar por encima de la mayoría cualificada de 133 escaños, una posición que hasta ahora ostentaba el Ejecutivo de Orbán.
La jornada electoral ha estado marcada por una movilización ciudadana sin precedentes. A falta de media hora para el cierre de los colegios, la participación alcanzó un récord histórico del 78,5%, lo que supone que más de seis millones de húngaros acudieron a las urnas. Ante sus seguidores congregados en Budapest, Péter Magyar calificó la jornada de histórica y expresó una «esperanza cautelosa» a la espera de que se complete el recuento oficial.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, manifestó que el oficialismo mantiene el optimismo respecto al resultado final. El representante del Fidesz señaló que la formación confía en asegurar al menos una mayoría simple de 100 escaños (de un total de 199) para garantizar la formación de un nuevo gobierno, apelando a la prudencia hasta que se procesen los datos de los distritos restantes.
No obstante, la validación de los resultados definitivos podría demorarse debido a diversos factores institucionales. Ambas formaciones han reportado presuntas irregularidades y denuncias de fraude electoral que deberán ser investigadas por las autoridades competentes. Asimismo, el recuento de los votos de los ciudadanos húngaros residentes en el extranjero será determinante en caso de que el margen entre las fuerzas políticas se estreche en el tramo final del escrutinio.
La culminación de este proceso electoral es seguida con atención por la comunidad internacional, dado que una victoria de la oposición redefiniría el equilibrio político en el centro de Europa. Se estima que el anuncio formal del ganador podría retrasarse hasta una semana, una vez se resuelvan las impugnaciones y se contabilice la totalidad del voto exterior.


