La Embajada de Venezuela en España condena expresiones racistas durante acto de la oposición en Madrid
La Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en España ha emitido un comunicado oficial este domingo para expresar sus disculpas ante el pueblo español y condenar los cánticos de carácter racista y misógino registrados durante el acto convocado por la líder opositora María Corina Machado en la Puerta del Sol de Madrid el pasado sábado.
La legación diplomática, encabezada por la embajadora Gladys Gutiérrez, señaló directamente las intervenciones realizadas previo a la aparición de Machado en la Real Casa de Correos. Según el comunicado, durante el evento se profirieron expresiones calificadas por la embajada como denigrantes contra la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, utilizando términos de deshumanización que la institución considera incompatibles con los principios del derecho internacional de los derechos humanos.
El escrito oficial condena especialmente que estas expresiones se dirigieran contra una mujer, al considerar que tales actos configuran «una forma de violencia política basada en misoginia y racismo». La embajadora Gutiérrez manifestó en la nota: «Esta Embajada expresa sus más sinceras disculpas al pueblo de España, que conoce en su propia historia el horror del fascismo y de los crímenes de odio».
Los hechos a los que refiere la legación ocurrieron durante la actuación del cantante Carlos Baute, quien, desde el escenario habilitado en la plaza madrileña, alentó a los asistentes con consignas que la embajada ha denunciado categóricamente. Para la representación venezolana, el uso de calificativos deshumanizantes representa una «agresión directa a la esencia misma de lo venezolano».
Asimismo, la nota subraya que Venezuela es una nación «profundamente mestiza», forjada en la diversidad de raíces indígenas, africanas y europeas. En este sentido, la embajada reafirmó que las mujeres venezolanas, en su calidad de figuras históricas y políticas, no pueden ni serán objeto de discursos de odio, independientemente de su procedencia o filiación.
El acto del sábado en la capital española, que reunió a miles de personas de la diáspora venezolana para recibir a María Corina Machado, ha quedado así marcado por esta controversia institucional. La delegación diplomática concluyó su mensaje reiterando su rechazo a cualquier intento de degradar o estigmatizar a los ciudadanos basándose en su diversidad étnica o condición de género.


