Los toros de Miura protagonizan un encierro rápido y limpio en el penúltimo día de San Fermín
La ganadería sevillana de Miura ha completado este lunes una carrera veloz y sin incidencias de gravedad en el séptimo y penúltimo encierro de las fiestas de San Fermín. Los astados recorrieron las calles de Pamplona en un tiempo aproximado de dos minutos y medio, destacando por un comportamiento noble que permitió el lucimiento de los corredores a pesar de la peligrosidad inherente a la divisa de Zahariche.
A diferencia de la tradición habitual, donde los ejemplares de Miura cierran el ciclo de encierros, en esta edición la ganadería ha adelantado su participación al lunes. La carrera se caracterizó por una manada que se mantuvo compacta en su mayoría, encabezada por cinco de los toros durante casi todo el trayecto, mientras que el sexto realizó el recorrido con un ligero retraso respecto a sus hermanos, aunque sin mostrar una actitud agresiva hacia los mozos.
La afluencia de corredores en la mañana de hoy registró un descenso en comparación con las jornadas precedentes del fin de semana. Esta menor densidad de participantes facilitó que los mozos y mozas pudieran realizar carreras más prolongadas frente a las astas, en un trayecto que se desarrolló de manera fluida desde la cuesta de Santo Domingo hasta el callejón de acceso a la plaza de toros.
El encierro concluyó con la entrada de los seis toros en el coso pamplonés, donde realizaron una vuelta al ruedo de forma hermanada antes de dirigirse a los corrales. Según las primeras valoraciones, la jornada se ha saldado sin heridos por asta de toro, consolidando esta participación de los Miura como una de las más rápidas y limpias de la actual feria.
Los servicios médicos de urgencia y Cruz Roja se encuentran finalizando el balance definitivo de atendidos por contusiones o caídas leves sufridas durante el transcurso de la carrera, mientras la ciudad de Pamplona encara la recta final de sus fiestas patronales.


