El Tribunal Constitucional avala la amnistía por malversación a los exconsejeros Turull y Bassa
El Pleno del Tribunal Constitucional ha validado este martes la aplicación de la Ley de Amnistía para el delito de malversación de caudales públicos en los casos de los exconsejeros de la Generalitat de Cataluña, Jordi Turull y Dolors Bassa. La resolución, aprobada por una mayoría de siete votos a favor frente a cinco en contra, consolida el encaje constitucional del perdón legal para los líderes independentistas procesados por la gestión económica vinculada al proceso soberanista.
La decisión del tribunal de garantías se produce tras el análisis de las ponencias presentadas por el presidente del órgano, Cándido Conde-Pumpido, y el magistrado José María Macías. A pesar de las diferencias técnicas manifestadas en los borradores previos, el sector mayoritario del tribunal ha ratificado que los hechos atribuidos a Turull y Bassa son susceptibles de ser amnistiados bajo el actual marco legal vigente, lo que supone un precedente directo para otros encausados en situaciones procesales similares.
Este pronunciamiento judicial tiene implicaciones directas sobre la situación de Carles Puigdemont, líder de Junts y expresidente catalán. El aval al perdón de la malversación facilita el escenario jurídico para su eventual regreso a España, tras permanecer fuera del país desde el año 2017. No obstante, Puigdemont ha manifestado desde Bruselas que, si bien la ley tiene una «enorme importancia política» y significa una desautorización de la vía judicial previa, no supone por sí misma la resolución definitiva del conflicto entre Cataluña y el Estado.
En una comparecencia sin preguntas realizada en Waterloo, el expresidente ha subrayado que la amnistía es solo una parte de la fórmula necesaria para abordar una crisis que califica de naturaleza histórica. Puigdemont ha evitado ofrecer detalles específicos sobre los plazos o las condiciones de su potencial retorno, manteniendo el foco en la necesidad de una solución política que trascienda los pronunciamientos de los tribunales.
La resolución del Tribunal Constitucional ha generado reacciones inmediatas en el arco parlamentario. El líder de la oposición y presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado el fallo como un «engaño» por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Desde las filas populares se sostiene que esta interpretación de la norma erosiona la protección del erario público y cuestiona la neutralidad de las instituciones ante las exigencias de los socios parlamentarios del Gobierno.
Con este fallo, el Tribunal Constitucional agota uno de los debates jurídicos más complejos de la legislatura, estableciendo la validez del articulado que permite perdonar el desvío de fondos públicos siempre que no exista un enriquecimiento patrimonial personal de carácter directo, criterio que ha servido para exonerar de responsabilidad penal a los antiguos miembros del Govern catalán.


