Enrique Krauze conmemora en Madrid los 25 años de Letras Libres con un análisis sobre la fragilidad democrática
El historiador y ensayista Enrique Krauze encabezó esta semana en Madrid los actos conmemorativos por el vigésimo quinto aniversario de la edición española de la revista Letras Libres. Durante su intervención, el intelectual mexicano realizó un balance de la trayectoria de la publicación y analizó los desafíos actuales que enfrentan las democracias en Iberoamérica, marcados por el auge de liderazgos de corte populista y la erosión de las instituciones republicanas.
Fundada en México en 1999 como heredera de la revista Vuelta de Octavio Paz, Letras Libres expandió su presencia a España en 2001 con el objetivo de fomentar un diálogo intelectual entre ambas orillas del Atlántico. Según Krauze, la revista ha logrado consolidarse como un espacio de referencia para el pensamiento crítico y la defensa de la libertad, albergando a más de 4.000 firmas a lo largo de su historia y manteniendo una independencia editorial sostenida por una estructura de pequeños patrocinios y suscripciones.
En el plano político, Krauze describió el inicio del siglo XXI como un periodo de «despertar abrupto» tras un fin de milenio que calificó de «engañosamente luminoso». El historiador señaló que la transición democrática en México, que prometía una consolidación institucional tras décadas de hegemonía de un solo partido, se ha visto interrumpida por la aparición de lo que denomina «caudillismos mesiánicos». En este sentido, apuntó que la actual administración mexicana ha iniciado una «destrucción sistemática del orden republicano» y de la división de poderes.
Respecto a la relación bilateral entre España y México, el director de Letras Libres lamentó el uso político de la historia y el surgimiento de fanatismos tanto indigenistas como hispanistas. Krauze defendió la labor de los historiadores académicos frente a las narrativas ideologizadas, sosteniendo que el mestizaje es la base de la cultura mexicana y que los vínculos económicos y sociales entre ambas naciones son «estructuralmente fraternales e indestructibles», más allá de las coyunturas políticas.
A pesar del diagnóstico crítico sobre la situación en México y otros países de la región, el intelectual manifestó un moderado optimismo respecto al futuro de las libertades en el continente. Citó como ejemplos de resistencia democrática los procesos de alternancia en diversos países sudamericanos y la movilización civil en Venezuela. Según el ensayista, la experiencia histórica de naciones que han padecido regímenes autoritarios sirve como una «vacuna» contra la concentración del poder en una sola persona.
Finalmente, Krauze reafirmó el compromiso de Letras Libres de continuar su labor editorial bajo los principios de la crítica y la pluralidad. Aseguró que la revista mantendrá su espíritu combativo y su apertura a las nuevas realidades del siglo XXI, fundamentando su permanencia en la convicción de que la literatura y la libertad constituyen valores permanentes frente a las incertidumbres políticas globales.


