España lidera el proyecto europeo de ocho millones de euros para el repostaje automático de drones
España ha asumido la coordinación de un nuevo programa de investigación europeo, dotado con un presupuesto de ocho millones de euros, destinado al desarrollo de tecnología para el repostaje automático en vuelo de drones militares. La iniciativa, gestionada a través de la Agencia Europea de Defensa (EDA), cuenta con la participación estratégica de Alemania y Bélgica, y busca incrementar la autonomía operativa de las aeronaves no tripuladas, reduciendo su dependencia de las bases terrestres durante misiones de larga duración.
Esta segunda fase del proyecto, que dio comienzo formal este jueves 8 de octubre, profundiza en los trabajos iniciados en 2022 por España y Alemania. El objetivo principal es perfeccionar los sistemas que permitan a múltiples drones recibir combustible de forma simultánea desde un único avión cisterna. Para lograrlo, los investigadores se centrarán en el desarrollo de soluciones de navegación relativa, sensores de imagen avanzados y sistemas de procesamiento en tiempo real capaces de calcular con precisión milimétrica la posición del dron respecto a la aeronave nodriza.
La vertiente industrial del programa sitúa a España en una posición de liderazgo tecnológico. Las compañías Airbus y la tecnológica GMV encabezan la ejecución técnica junto al Centro Aeroespacial Alemán (DLR), AES Technology y las entidades belgas ScioTeq y el Instituto Von Karman. La participación de Airbus resulta clave, dado que sus instalaciones en Getafe son el centro de referencia para la transformación de aviones comerciales A330 en plataformas militares de transporte y reabastecimiento (MRTT).
Los hitos previos del programa ya demostraron la viabilidad técnica de la automatización mediante ensayos con un Airbus A330 MRTT, un caza Tornado alemán y un F-18 español. En aquellas pruebas se validaron sistemas de cámaras para el seguimiento de aeronaves y mecanismos de estabilización para la manguera de reabastecimiento. El desafío actual reside en trasladar estos avances a aeronaves sin piloto, que requieren maniobras de alta precisión sin intervención humana directa para superar las turbulencias y las oscilaciones propias del contacto aéreo.
El cronograma de trabajo contempla tres etapas diferenciadas: una primera fase de simulaciones de repostaje múltiple, seguida de ensayos de laboratorio mediante el uso de brazos robóticos y, finalmente, una serie de pruebas en tierra y en vuelo. En estas últimas se empleará un Airbus A330 MRTT como avión cisterna y una aeronave experimental del DLR como receptora, utilizando el sistema convencional de manguera y cesta.
Desde el punto de vista estratégico, el Ministerio de Defensa español ha identificado la automatización del repostaje como una prioridad tecnológica. Esta capacidad se alinea con la reciente incorporación del primer A330 MRTT al Ejército del Aire y del Espacio en 2025, dentro de un plan para adquirir tres unidades de este modelo. El éxito de este programa europeo permitiría a las Fuerzas Armadas mejorar su flexibilidad operativa y fortalecer la soberanía industrial en un ámbito crítico para la defensa aérea del futuro.
Pese a los avances proyectados, el repostaje autónomo de drones se mantiene actualmente en una fase de investigación y desarrollo. Esta segunda etapa busca resolver las complejidades técnicas identificadas anteriormente para sentar las bases de una futura entrada en servicio, para la cual todavía no se ha fijado una fecha definitiva.


