Al menos 11 fallecidos tras una explosión en una fábrica de pirotecnia en el norte de la India
Al menos once personas perdieron la vida y cinco resultaron heridas de gravedad este lunes tras una explosión ocurrida en una planta de fabricación de fuegos artificiales en el distrito de Kaushambi, situado en el estado de Uttar Pradesh. El incidente ha provocado daños estructurales significativos en viviendas colindantes y ha motivado un despliegue de emergencia para el rescate de posibles víctimas atrapadas.
El magistrado del distrito, Amit Pal, informó a medios locales que las víctimas mortales eran residentes de las inmediaciones de la fábrica y que el deceso de los implicados se produjo mientras recibían atención médica en el Hospital SRN de Prayagraj. El vicejefe de Gobierno de Uttar Pradesh, Keshav Prasad Maurya, calificó el suceso como «angustioso y desgarrador», confirmando que entre los fallecidos se encuentran varios miembros de una misma familia.
La fuerza del estallido alcanzó a por lo menos cinco viviendas cercanas, causando destrozos de diversa consideración. En el lugar del siniestro, equipos de rescate operan con maquinaria pesada y retroexcavadoras para remover los escombros y localizar a personas que pudieran haber quedado sepultadas tras el colapso de las estructuras afectadas.
En respuesta a la tragedia, el primer ministro Narendra Modi expresó sus condolencias y anunció una partida de ayudas económicas para los afectados. El Gobierno central otorgará 200.000 rupias (aproximadamente 2.100 dólares) a los familiares de cada fallecido, mientras que las personas heridas recibirán una indemnización de 50.000 rupias (unos 526 dólares).
Las investigaciones preliminares, difundidas por agencias locales, sugieren que la fábrica operaba de manera ilegal. Este siniestro se suma a una serie de accidentes recurrentes en la industria pirotécnica de la India; tan solo en el pasado mes de abril, 38 personas fallecieron en explosiones similares en los estados de Kerala y Tamil Nadu.
Analistas locales señalan que la recurrencia de estos desastres industriales se debe, en gran medida, a la falta de infraestructuras adecuadas y a la laxitud en la aplicación de las normativas de seguridad que regulan la manipulación de sustancias químicas y materiales volátiles en el país asiático.


