Feijóo y Sánchez protagonizan un intenso careo en el Congreso por el adelanto electoral y la corrupción
La sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles en el Congreso de los Diputados ha estado marcada por un duro enfrentamiento dialéctico entre el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El debate ha girado principalmente en torno a la negativa del Ejecutivo a tramitar una iniciativa parlamentaria para el adelanto de las elecciones generales y el cruce de acusaciones sobre los casos de corrupción que afectan a ambas formaciones políticas.
El jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha iniciado su intervención calificando de «cobarde» al presidente del Gobierno. Este reproche responde a la decisión parlamentaria de no someter a votación una iniciativa en la que el Grupo Popular solicitaba la convocatoria inmediata de elecciones generales. Según Feijóo, esta medida impide que la Cámara Baja se pronuncie sobre la legitimidad y la continuidad de la presente legislatura en el actual contexto político.
En su turno de réplica, Pedro Sánchez ha rechazado las críticas y ha contraatacado aludiendo a los antecedentes judiciales del Partido Popular. El presidente del Ejecutivo ha cuestionado la autoridad ética del líder de la oposición para señalar casos de corrupción que afectan al entorno del PSOE, llegando a afirmar que le sorprende la «calaña moral» desde la que Feijóo actúa como un «Torquemada» de la vida pública.
El intercambio de reproches ha escalado durante la sesión, reflejando el clima de tensión parlamentaria actual. Mientras que el líder del PP ha insistido en que el Gobierno se encuentra paralizado por las investigaciones en curso, el jefe del Ejecutivo ha defendido la estabilidad de su gabinete y ha instado a la oposición a abandonar lo que considera una estrategia de crispación institucional.
Este nuevo enfrentamiento en sede parlamentaria se produce en una semana de alta intensidad política, en la que el Congreso también ha rechazado recientemente otras propuestas legislativas de la oposición, como la reforma para que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) asuma la elección de los jueces en tribunales internacionales, manteniendo la división de bloques en el hemiciclo.


