La Fiscalía solicita penas de hasta 27 años de prisión por el atentado contra Alejo Vidal-Quadras
El Ministerio Público ha formalizado su escrito de conclusiones provisionales en relación con el intento de asesinato del exvicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras, ocurrido el 9 de noviembre de 2023 en Madrid. La Fiscalía solicita penas que oscilan entre los 10 y los 27 años de prisión para los presuntos implicados, a quienes se les imputan delitos de asesinato en grado de tentativa y pertenencia a organización criminal.
La petición más elevada se dirige contra Mehrez Ayari, presunto autor material del disparo, para quien se reclaman 22 años de cárcel por el intento de asesinato y cinco años adicionales por su integración en un grupo criminal. Según el relato de la Fiscalía, este grupo operaba bajo la influencia de la República Islámica de Irán, país que presuntamente habría coordinado operaciones encubiertas para neutralizar a opositores y voces críticas fuera de sus fronteras.
El escrito fiscal subraya que el atentado fue resultado de una «elaborada preparación y concertación» entre los acusados. Señala a Sami Bekal, actualmente en paradero desconocido, como el organizador de la logística, mientras que sitúa el móvil del ataque en la actividad política de Vidal-Quadras. El régimen iraní había incluido previamente al político en una lista de personas declaradas terroristas, acusándolo de promover acciones contra la nación iraní debido a su postura crítica desde el Parlamento Europeo.
Respecto a los cooperadores de la organización, el Ministerio Público ha solicitado penas significativas en función de su grado de implicación. Para Nahraya Gómez se piden 18 años de prisión, siendo la pena más alta entre los presuntos cómplices. Por su parte, para Chahinez Kadid, Larbi Ayari, Greg Oliver Higuera y Nafis Din Allouch, la Fiscalía solicita 15 años de cárcel para cada uno. La petición de condena más reducida es la de Adrián Ruiz, con 10 años de prisión por su presunta cooperación en los hechos.
El suceso tuvo lugar en plena vía pública, cerca del domicilio de Vidal-Quadras en la capital española, cuando el agresor disparó a la víctima en el rostro antes de huir en una motocicleta. La investigación judicial ha vinculado este acto con una red transnacional, lo que ha llevado a la Fiscalía a enfatizar el carácter de organización criminal en su calificación jurídica de los hechos.


