Florentino Pérez supedita el regreso de Mourinho al Real Madrid a consultas fiscales y al respaldo de los socios
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, mantiene avanzadas las negociaciones para la incorporación de José Mourinho como entrenador del primer equipo de cara a la próxima temporada. Sin embargo, la formalización del acuerdo se encuentra actualmente en suspenso debido a la necesidad de resolver dudas fiscales ante la Agencia Tributaria y a la reciente convocatoria de elecciones a la presidencia del club, lo que ha llevado a la directiva a plantear un sondeo previo entre la masa social madridista.
La operación, que contempla la salida de Mourinho de su actual club, el Benfica, incluiría la integración de Álvaro Arbeloa en el cuerpo técnico en calidad de segundo entrenador. Según fuentes cercanas al proceso, el principio de acuerdo estaba supeditado inicialmente a la viabilidad de aplicar la denominada «ley Beckham», un régimen fiscal especial para trabajadores extranjeros desplazados a territorio español que permitiría al club optimizar la carga impositiva del contrato.
El principal escollo técnico reside en si el técnico portugués puede acogerse por segunda vez a este régimen de impatriados, tras haberlo disfrutado ya durante su primera etapa en el banquillo blanco entre 2010 y 2013. Esta normativa permite tributar a un tipo reducido del 24% por los primeros 600.000 euros de renta, eximiendo además la declaración de rendimientos obtenidos fuera de España. El Real Madrid se encuentra en consultas con Hacienda para despejar la seguridad jurídica de esta aplicación antes de proceder a la firma definitiva.
Paralelamente, la convocatoria de comicios internos ha alterado el calendario institucional. Con el plazo para la presentación de candidaturas fijado hasta el próximo 23 de mayo, la presidencia ha optado por posponer cualquier anuncio oficial. Florentino Pérez pretende evaluar el sentimiento de los socios compromisarios y abonados antes de utilizar el nombre de Mourinho como eje de su propuesta deportiva, dada la división de opiniones que generó su anterior gestión en el vestuario y en la grada.
Durante su primer ciclo, Mourinho protagonizó importantes tensiones con figuras veteranas del equipo, aunque una parte relevante de la afición reivindica su papel en la competencia frente al FC Barcelona y sus denuncias sobre el sistema arbitral. Estas últimas han cobrado vigencia institucional tras las investigaciones judiciales relacionadas con los pagos de la entidad azulgrana al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, Enríquez Negreira.
En este escenario, la dirección del club busca garantizar que el retorno del técnico luso cuente con un respaldo mayoritario que asegure la estabilidad institucional durante el proceso electoral. De confirmarse la viabilidad fiscal y el apoyo social, el Real Madrid iniciaría una segunda etapa bajo la dirección del preparador de Setúbal, con el objetivo de reestructurar la parcela técnica tras la actual campaña.


