La fragata Álvaro de Bazán inicia un despliegue estratégico en los océanos Atlántico y Pacífico
La fragata Álvaro de Bazán (F-101) de la Armada Española ha zarpado este martes desde el Arsenal de Ferrol para iniciar un despliegue de larga duración que la llevará a operar en los océanos Atlántico y Pacífico. Durante esta misión, el buque se integrará en diversas agrupaciones navales multinacionales para participar en ejercicios de alta intensidad, consolidando la presencia de la Armada en escenarios de relevancia estratégica global.
El despliegue incluye la participación de la fragata en los ejercicios RIMPAC y Pacific Dragon, organizados por la Marina de los Estados Unidos. En el marco de estas maniobras, la unidad española desarrollará tareas de vigilancia marítima, defensa aérea y maniobras conjuntas con cerca de una treintena de naciones aliadas y amigas. El objetivo principal es fortalecer la cooperación multinacional y la interoperabilidad en un entorno marítimo complejo.
Uno de los hitos más significativos de la misión será la designación de la Álvaro de Bazán como buque de mando en el ejercicio Pacific Dragon, una actividad especializada en defensa antimisil balístico. Para ello, el navío embarcará al comandante del Destroyer Squadron 31 de la US Navy junto a su estado mayor. Esta responsabilidad destaca la capacidad tecnológica del sistema de combate español y su aptitud para la coordinación de escenarios de alta intensidad y toma de decisiones complejas.
El capitán de fragata Álvaro Zaragoza, comandante de la F-101, ha subrayado que este despliegue responde a la necesidad de defender los intereses de España más allá de sus aguas de soberanía inmediata. «Un país profundamente dependiente del comercio marítimo y de las cadenas logísticas globales necesita poder operar también en escenarios alejados como el Indo-Pacífico», ha manifestado el oficial, destacando el valor estratégico de la misión para la seguridad nacional.
En cuanto al ejercicio RIMPAC, liderado por la Flota del Pacífico de los Estados Unidos, se celebra en su trigésima edición coincidiendo con el 250 aniversario de la independencia del país norteamericano. Este evento, considerado el mayor ejercicio marítimo del mundo, busca promover un Indo-Pacífico libre y abierto mediante el adiestramiento avanzado de fuerzas integradas en un amplio abanico de actividades navales, aéreas y anfibias.
La preparación de la fragata para esta misión comenzó en el mes de diciembre tras un periodo de inmovilización y mantenimiento general. En los meses previos, la unidad completó una exigente calificación operativa en Rota y se integró en el Grupo de Combate Aeronaval del portaaviones francés Charles de Gaulle. El itinerario actual contempla el tránsito por el Canal de Panamá y diversas escalas en puertos de América y el Pacífico antes de su regreso.


