Gobierno de Colombia releva a la cúpula policial de Santa Marta tras fuga masiva de detenidos
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó el retiro inmediato del jefe de la Policía Metropolitana de Santa Marta, el coronel Yeison López, tras la evasión de 41 personas que se encontraban recluidas en un centro de traslado por protección. La medida administrativa responde a presuntas omisiones en el reporte oficial y fallos operativos durante el incidente ocurrido en el departamento del Magdalena.
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades regionales, la fuga se produjo mediante una maniobra de distracción en la que los internos simularon una emergencia médica para propiciar un motín. La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, calificó el suceso como un «montaje» planificado que permitió a los detenidos, procesados mayoritariamente por delitos de hurto y tráfico de estupefacientes en menores cantidades, huir hacia zonas residenciales y comerciales de la ciudad.
El presidente De la Espriella fundamentó la destitución del coronel López alegando una falta de responsabilidad institucional al no informar oportunamente sobre los hechos y por la gestión inadecuada frente a un bloqueo vial registrado el pasado domingo en la vía Santa Marta – Barranquilla, a la altura de Tasajera. El mandatario subrayó que su administración requiere de mandos con determinación para enfrentar el crimen, señalando que no habrá espacio para la inacción en la Fuerza Pública.
Ante la vacante en la comandancia, el coronel Urriago, segundo al mando de la institución en la ciudad, asumirá las funciones de forma temporal. No obstante, el Gobierno Nacional confirmó que el coronel Jimmy Belalcázar llegará en el transcurso de la presente semana para asumir la comandancia definitiva, con el encargo de restablecer el orden y el criterio operativo en la jurisdicción.
Pese a la magnitud del escape, el Ejecutivo emitió un mensaje de tranquilidad a la comunidad samaria, indicando que los sujetos evadidos no están catalogados como delincuentes de alta peligrosidad. Actualmente, la Policía Nacional mantiene desplegadas todas sus capacidades de inteligencia y vigilancia para localizar y proceder con la recaptura de los 41 individuos.
Este incidente se produce en un contexto de tensiones en la seguridad ciudadana de la región, lo que ha llevado al Gobierno central a exigir una reestructuración del liderazgo policial para garantizar la estabilidad y la respuesta efectiva ante alteraciones del orden público en el norte del país.


