Los europeos destinan una media de 104 euros diarios a sus viajes, con España por debajo del promedio regional
Un reciente estudio sobre los hábitos de consumo turístico en el continente revela que el gasto medio por noche de los viajeros europeos se sitúa en los 104 euros. Según los datos analizados por Radical Storage, España registra una cifra sensiblemente inferior a la media regional, con un desembolso diario de 84 euros por persona, lo que sitúa al país en una posición intermedia-baja dentro del escalafón de la Unión Europea.
El informe subraya una notable disparidad presupuestaria entre las distintas nacionalidades que conforman el espacio europeo. En el extremo superior de la tabla se encuentran los ciudadanos de Luxemburgo, quienes lideran el gasto con una media de 191 euros por pernoctación, una cifra que prácticamente duplica el promedio continental. En el extremo opuesto, Grecia figura como el país con el presupuesto más ajustado, reportando un gasto medio de 49 euros diarios por viajero.
En cuanto a la naturaleza del desplazamiento, los datos reflejan una diferencia sustancial entre los motivos profesionales y los de recreo. Los viajes de negocios presentan el presupuesto diario más elevado, alcanzando los 203 euros por noche, frente a los 112 euros que se destinan habitualmente en los viajes de ocio. Esta brecha se justifica por la concentración de gastos en periodos más cortos en el ámbito laboral; no obstante, en el cómputo total por viaje, las vacaciones de ocio suponen un gasto mayor (660 euros de media) que los desplazamientos de trabajo (631 euros) debido a la mayor duración de las estancias.
Asimismo, el análisis pone de relieve la relevancia económica del turismo doméstico. Los viajes nacionales representan la mayor parte del flujo financiero del sector en Europa, con 850 millones de desplazamientos que generan alrededor de 257.000 millones de euros. Por su parte, los viajes hacia otros países de la Unión Europea ocupan el segundo lugar, con 249 millones de desplazamientos y un impacto económico de 212.000 millones de euros.
Finalmente, el estudio concluye que el presupuesto final de los viajeros está condicionado por factores variables como el tipo de alojamiento, la temporada estacional y el destino elegido. Aunque la media española se sitúa en los 84 euros, el comportamiento del consumidor fluctúa dependiendo de si se trata de escapadas urbanas de corta duración o periodos vacacionales prolongados en zonas costeras, consolidando una tendencia de consumo que prioriza la extensión de la estancia sobre el gasto intensivo por jornada.


