El Gobierno califica de «irresponsabilidad» la propuesta de Feijóo de estudiar un confinamiento en Ceuta por motivos sanitarios
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha rechazado este martes de forma tajante la propuesta del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, de estudiar un confinamiento en la ciudad autónoma de Ceuta por motivos de salud pública. Saiz ha acusado al líder de la oposición de generar «angustia y miedo» de manera injustificada entre la población ceutí.
La polémica se originó tras las declaraciones de Feijóo durante su reciente visita a la ciudad autónoma. El jefe de la oposición aseguró que, tras reunirse con los colegios profesionales de Médicos y Enfermería, tuvo conocimiento de la detección de casos de tuberculosis, sarna y más de 450 episodios de gastroenteritis, vinculándolos a la presión migratoria registrada a finales de julio. Ante esta situación, Feijóo instó al Ejecutivo central a evaluar el decreto de confinamiento por razones de riesgo sanitario.
Desde el Gobierno, la ministra Saiz ha replicado que las afirmaciones del dirigente popular carecen de base técnica y responden a una estrategia de confrontación. En declaraciones a los medios, la portavoz ha subrayado que Ceuta requiere soluciones basadas en la «legalidad y la humanidad» y no discursos que, a su juicio, fomentan la alarma social sin disponer de los datos oficiales de salud pública.
Asimismo, el Ejecutivo ha respaldado su postura en el criterio de la Sociedad de Epidemiología de España. Según ha recordado Saiz, los expertos en epidemiología han sido claros al manifestar que no concurren las circunstancias ni el riesgo de contagio necesario para plantear medidas restrictivas de la libertad de movimientos o confinamientos en el territorio. «Lo que sí es contagioso es la xenofobia», ha sentenciado la ministra en referencia a las palabras de Feijóo.
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo había reconocido no poseer toda la información estadística por su condición de líder de la oposición, pero insistió en que el Gobierno debe estudiar la posibilidad de aplicar estos supuestos de salud pública ante el posible impacto en la ciudadanía local. Para la portavoz gubernamental, este planteamiento demuestra que el Partido Popular ha dejado de actuar como un «partido de Estado».
Este cruce de declaraciones se produce en un contexto de alta sensibilidad política respecto a la gestión migratoria en las fronteras de Ceuta y Melilla, donde la llegada de personas en situación irregular durante los meses estivales ha tensado el debate parlamentario sobre los recursos de acogida y la seguridad sanitaria en las ciudades autónomas.


