La Guardia Civil intensifica la vigilancia en Ceuta ante el repunte de salidas marítimas hacia la península
Las fuerzas de seguridad del Estado han reforzado los dispositivos de vigilancia en el litoral de Ceuta tras detectar un incremento en la actividad de las redes de tráfico de personas. Según fuentes de la Guardia Civil, el Servicio Marítimo intercepta actualmente un promedio de hasta cuatro embarcaciones diarias, principalmente neumáticas y kayaks, que intentan alcanzar las costas de las provincias de Cádiz y Algeciras en el marco de la presión migratoria que atraviesa la ciudad autónoma.
Las organizaciones criminales han modificado su estrategia operativa para minimizar riesgos legales y asegurar el beneficio económico, que oscila entre los 3.000 y 4.000 euros por trayecto. En las intervenciones más recientes, los agentes han constatado que las embarcaciones son pilotadas por los propios migrantes, lo que evita la identificación y detención de los integrantes de las mafias. Este cambio de procedimiento obliga a los ocupantes a asumir mayores riesgos de navegación al carecer de experiencia previa en el mar.
Desde el pasado mes de agosto, el instituto armado ha interceptado más de medio centenar de naves. Las investigaciones apuntan a que las redes de tráfico captan a los migrantes en los recursos de acogida habilitados por el Gobierno en Ceuta, donde muchos esperan la resolución de sus peticiones de asilo. En intervenciones recientes, se ha detectado que los ocupantes portaban pulseras identificativas de dichos centros y que, en algunos casos, las mafias cobraban incluso por proporcionarles cobijo en infraestructuras clandestinas antes de iniciar el cruce del Estrecho.
La situación en la frontera sur ha generado disparidad de criterios entre la administración y los agentes sobre el terreno. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió recientemente ante sus homólogos de la Unión Europea que las entradas en Ceuta han tenido un «impacto cero» en el espacio Schengen. El Ejecutivo sostiene que los protocolos de control fronterizo y el apoyo de la agencia Frontex han neutralizado los intentos de llegada irregular a territorio peninsular.
No obstante, datos de la agencia europea de fronteras y fuentes policiales estiman que, hasta finales de agosto, al menos medio millar de personas habrían logrado trasladarse a la península de forma clandestina. Esta coyuntura ha motivado que países como Italia implementen controles temporales en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España, una medida que refleja la preocupación internacional por la porosidad de las rutas en el Mediterráneo occidental.
A pesar de que la Guardia Civil logra interceptar la mayoría de las expediciones en origen o cerca de la costa andaluza, las autoridades advierten de que las mafias aprovechan las condiciones meteorológicas favorables para maximizar el número de salidas simultáneas, dificultando la cobertura total del litoral ceutí y del Campo de Gibraltar.


