Defensa registra un descenso en los positivos por consumo de drogas en las Fuerzas Armadas
El Ministerio de Defensa ha hecho públicos los resultados de los controles de sustancias estupefacientes realizados en las Fuerzas Armadas, revelando un descenso sostenido en la incidencia de positivos durante la última década. Según los datos oficiales obtenidos a través de una solicitud amparada en la Ley de Transparencia, en el año 2025 se contabilizaron 847 resultados positivos sobre un total de 112.102 análisis efectuados en el conjunto de las ramas militares.
Las estadísticas reflejan una tendencia a la baja en comparación con los ejercicios de 2016 y 2017, periodos en los que se registraron picos de prevalencia cercanos al 1%. En aquel entonces, la Armada presentaba un 0,99% de positivos en cánnabis, mientras que el Ejército de Tierra alcanzó un 0,93% en cocaína. El departamento que dirige Margarita Robles atribuye esta evolución a la eficacia de los planes de prevención y concienciación implementados en el seno de la institución militar.
Por ramas de servicio, el Ejército de Tierra se mantiene como la fuerza con mayor volumen de actividad inspectora, realizando 80.400 pruebas en 2025. En esta división, la cocaína ha pasado de un índice de prevalencia del 0,69% en 2019 al 0,39% en el último año analizado. Por su parte, la Armada realizó 19.039 análisis, detectando un 0,28% de positivos en cánnabis y un 0,45% en cocaína, cifras sensiblemente inferiores a las de la serie histórica inicial.
El Ejército del Aire y del Espacio, aunque con un volumen de pruebas menor (12.663 en 2025), ha experimentado un incremento notable en su presupuesto destinado a estos exámenes. La partida presupuestaria de esta rama ascendió de los 15.074 euros registrados en 2017 a los 78.770 euros en el último ejercicio. En términos generales, el Ejército de Tierra sigue absorbiendo el mayor gasto, con una inversión de 394.500 euros en 2025 para la detección de sustancias.
El informe aclara que las cifras se refieren al número de análisis y no necesariamente al número de individuos, ya que un mismo profesional puede ser sometido a múltiples pruebas en un mismo año. En cuanto al tipo de sustancias, la cocaína y el cánnabis continúan siendo los restos encontrados con mayor frecuencia, mientras que otras sustancias como las benzodiacepinas han mantenido un registro nulo de positivos en todas las ramas durante el periodo analizado.
A pesar de la difusión de estos datos, el Ministerio de Defensa ha denegado parcialmente el acceso a otros extremos solicitados, tales como el desglose de expedientes disciplinarios, sanciones aplicadas o casos de muestras adulteradas. La Administración ha justificado esta negativa alegando que dicha información no obra en su poder en el formato requerido y que su elaboración supondría una complejidad técnica y un volumen de trabajo excesivo para los servicios hospitalarios de la red de Defensa.
Estas actuaciones de control se enmarcan en el III Plan General de Prevención de Drogas en las Fuerzas Armadas, una estrategia centrada en la formación y la reducción del consumo. La resolución administrativa, firmada por el Director General de Personal de la Subsecretaría de Defensa, recuerda la posibilidad de que los solicitantes interpongan los recursos correspondientes ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno o la vía contencioso-administrativa.


