La Guardia Civil localizó más de 1.100 artefactos de la Guerra Civil en territorio nacional durante 2025
Casi nueve décadas después del cese de las hostilidades en la Guerra Civil española, el legado bélico persiste en el territorio nacional con un impacto significativo en la seguridad pública. Según datos oficiales de la Dirección General de la Guardia Civil correspondientes al ejercicio 2025, los especialistas de la institución registraron un total de 1.131 artefactos y componentes explosivos vinculados al conflicto, distribuidos en 375 intervenciones técnicas realizadas en diversos puntos de la geografía española.
La documentación, que detalla la actividad de las unidades de desactivación, sitúa a la provincia de Zaragoza como el principal foco de hallazgos, contabilizando 647 piezas, lo que representa más del 50 % del total nacional. Le siguen en relevancia estadística la Comunidad de Madrid, con 132 efectos recuperados, y la provincia de Teruel, con 78. Este volumen de hallazgos subraya la vigencia de los riesgos derivados de materiales remanentes en antiguos frentes de batalla y núcleos urbanos.
En el caso específico de Zaragoza, las cifras se ven influenciadas de manera notable por intervenciones en entornos urbanos. De los 647 efectos registrados en la provincia, 393 corresponden a espoletas localizadas en el interior de un domicilio particular. Asimismo, el informe técnico detalla el hallazgo en viviendas de la provincia de 159 proyectiles de artillería rompedores y 61 granadas de mortero. Estas cifras se vinculan históricamente con la intensidad de los combates registrados en el frente de Aragón y la batalla del Ebro.
Por su parte, en Madrid se contabilizaron 75 granadas de mano, de las cuales 53 fueron halladas en espacios abiertos y 20 en inmuebles privados. En Teruel, escenario de algunas de las operaciones más cruentas de la contienda, la mayoría de los 78 artefactos recuperados se localizaron en áreas despobladas y campos de cultivo, manteniendo la tendencia de años anteriores donde la provincia ha liderado históricamente las estadísticas de neutralización de explosivos.
En cuanto a la tipología del material recuperado por los especialistas, las espoletas constituyen el grupo mayoritario con 407 unidades. El inventario nacional de 2025 se completa con 327 proyectiles de artillería, 214 granadas de mano y 168 granadas de mortero. De forma minoritaria, pero con un alto potencial de riesgo, se contabilizaron nueve bombas de aviación explosivas, tres proyectiles de metralla, dos granadas de fusil y una bomba de aviación incendiaria de origen alemán.
La diversidad de los lugares de hallazgo es uno de los puntos que genera mayor preocupación en las autoridades. Del total de 1.131 artefactos, 731 fueron localizados en domicilios privados, mientras que 326 aparecieron en áreas abiertas. El resto de las intervenciones se produjeron en entornos tan heterogéneos como museos (16), instalaciones portuarias (13), plantas de reciclaje (7) y centros comerciales o deportivos, evidenciando el desplazamiento fortuito o la recolección indebida de estos materiales a lo largo de las décadas.
Desde una perspectiva histórica, la actividad de la Guardia Civil en esta materia ha sido constante. En la última década, la institución ha procedido a la detonación controlada de 8.160 proyectiles de la Guerra Civil. En este balance acumulado desde 2015, Teruel encabeza la serie histórica con 1.501 artefactos neutralizados, seguida de Madrid con 685 y Ávila con 513.
Expertos del Servicio de Desactivación de Explosivos y Defensa NRBQ de la Guardia Civil han reiterado la peligrosidad latente de estos objetos. A pesar del deterioro exterior por la corrosión y el paso del tiempo, la carga explosiva interna suele conservar intacta su capacidad de detonación. Las autoridades insisten en que, ante cualquier hallazgo, los ciudadanos deben evitar cualquier manipulación y dar aviso inmediato a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para su tratamiento especializado.


