Daniel García abandona la militancia de Más Madrid con críticas a la dirección por actitudes «autocráticas»
Daniel García, hermano de la ministra de Sanidad y referente de Más Madrid, Mónica García, ha formalizado su salida de la formación política tras años de militancia activa. Su renuncia se ha dado a conocer a través de una carta remitida a los grupos internos del partido, en la cual expresa un profundo desacuerdo con el funcionamiento orgánico y la gestión de la actual dirección, a la que acusa de ejercer prácticas alejadas de la democracia participativa que la organización defiende públicamente.
En el documento, al que ha tenido acceso el diario THE OBJECTIVE, García describe un escenario de «actitudes claramente autocráticas» por parte de los responsables de la formación. Según el texto, la crítica interna es interpretada con frecuencia como una «deslealtad intolerable», lo que dificultaría el debate de estrategias y puntos de vista divergentes sin incurrir en el «señalamiento personal» de los militantes disconformes.
El escrito pone el foco en la contradicción que, según el autor, existe entre los estatutos de Más Madrid y la realidad cotidiana del partido. García señala que la misión de promover una democracia participativa se ve comprometida cuando no se establecen las «condiciones mínimas necesarias» para que la base pueda influir en las decisiones políticas. Asimismo, vincula el apoyo de parte de la militancia a estas dinámicas con un «deseo de contentar a las personas responsables de repartir cargos».
A pesar de su dura censura a la vida orgánica de la formación, Daniel García ha querido distinguir entre la gestión interna y la labor institucional realizada por los representantes del partido en los distintos niveles de la administración, incluyendo el Ministerio de Sanidad, el Congreso y la Asamblea de Madrid. No obstante, recalca que ha perdido la confianza en Más Madrid como la «herramienta adecuada» para la transformación social debido a la distancia entre el discurso externo y la práctica interna.
Esta dimisión se produce en un momento de especial complejidad para el entorno de Mónica García. Coincide con informaciones sobre presuntas tensiones dentro del Ministerio de Sanidad relacionadas con la gestión política y comunicativa de la crisis sanitaria en Ceuta. Según fuentes del sector, existen discrepancias entre el área de Comunicación, dirigida por Luis Giménez San Miguel, y el gabinete de la ministra, encabezado por José Manuel López Rodrigo.
Los desacuerdos en el ministerio girarían en torno a la estrategia para contener el desgaste mediático y el reparto de responsabilidades ante las controversias recientes. Estas fuentes internas describen un ambiente de trabajo complejo en el círculo más cercano a la ministra, lo que, sumado a la baja de su hermano en el partido, supone un desafío para la cohesión del proyecto político que lidera García.


