La final de la Copa del Rey marca un punto de inflexión en la transición del modelo de retransmisión deportiva
La reciente final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad ha consolidado una tendencia de cambio en el panorama audiovisual español. Mientras que la televisión pública tradicional (RTVE) mantuvo el liderazgo en términos de audiencia masiva, la incursión de nuevos formatos digitales a través de plataformas como YouTube y la participación de creadores de contenido como Ibai Llanos señalan una reconfiguración en la distribución de derechos y el acceso a eventos deportivos de primer nivel.
Según los datos oficiales, la retransmisión en abierto de RTVE alcanzó una audiencia media superior a los cuatro millones de espectadores, lo que supuso una cuota de pantalla del 37,3%. Durante la tanda de penaltis, el ente público registró un pico de 5,2 millones de dispositivos conectados. En paralelo, la emisión alternativa ofrecida por el influencer Ibai Llanos a través de YouTube promedió más de 75.000 usuarios únicos, superando los 100.000 dispositivos en los momentos de mayor tensión del encuentro.
Esta diversificación en la oferta ha sido posible gracias a acuerdos estratégicos entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y agencias de gestión de derechos. En este contexto, la compañía Peak Sport Media ha desempeñado un papel fundamental tras adjudicarse paquetes de derechos internacionales y actuar como asesora de LaLiga para la comercialización de la Copa del Rey a largo plazo. Desde la dirección de estrategia de la agencia y la dirección de YouTube para el sur de Europa, se ha definido este movimiento como un paso hacia la democratización de los contenidos deportivos.
El entramado empresarial que sostiene estas nuevas formas de consumo responde a una estructura global de gran capacidad financiera. Peak Sport Media se vincula históricamente con el extinto Perform Group, matriz de la plataforma OTT DAZN, que revolucionó el mercado del streaming deportivo en 2016. Tras este holding se encuentra Access Industries, propiedad del empresario Leonard Blavatnik, cuya fortuna se estima en 31.900 millones de dólares según registros de Forbes.
La evolución del sector muestra una convivencia compleja entre los presupuestos públicos y las grandes corporaciones tecnológicas. RTVE, financiada mediante fondos institucionales, cuenta con un presupuesto anual aproximado de 1.100 millones de euros. Por su parte, Alphabet (matriz de Google y propietaria de YouTube), con la que se suscriben estos nuevos acuerdos de emisión, ha alcanzado recientemente una capitalización bursátil de cuatro billones de dólares.
El marco regulatorio y comercial también ha experimentado cambios significativos. LaLiga ha retomado un papel activo en la comercialización centralizada de derechos que anteriormente estaban bajo gestión directa de la RFEF, a excepción de la final. Este nuevo esquema busca maximizar el valor de los derechos internacionales para las próximas temporadas (2025-26 y 2026-27), integrando a socios tecnológicos que permitan el desarrollo de productos centrados en nuevos perfiles de aficionados.
El impacto económico de estas decisiones se mide también en la capacidad de recaudación del Estado. El ejercicio de 2025 cerró con una recaudación récord por parte de Hacienda, superando los 325.356 millones de euros, impulsada en gran medida por el incremento en los ingresos del IRPF. En este escenario de solvencia pública y expansión privada, el sector audiovisual deportivo se encamina hacia un modelo híbrido donde la televisión convencional y las plataformas de datos masivos compiten por la atención de una audiencia cada vez más fragmentada.


