Indra expande su capacidad industrial en Estados Unidos con una nueva planta de sistemas de defensa en Kansas
Indra, la compañía tecnológica y de defensa participada mayoritariamente por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ha inaugurado una nueva planta de producción en Olathe, Kansas (Estados Unidos). La infraestructura, situada en el Great Plains Commerce Center, ha supuesto una inversión de 50 millones de dólares (42,4 millones de euros) y se dedicará a la fabricación de sistemas críticos de comunicación, navegación y vigilancia para el sector aeroespacial y de defensa.
Las nuevas instalaciones cuentan con una superficie de 11.000 metros cuadrados y albergarán procesos avanzados de producción y pruebas electrónicas automatizadas. Según ha informado la corporación, este proyecto estratégico permitirá triplicar su plantilla local en territorio estadounidense, con la creación de más de 200 puestos de trabajo de alta cualificación en los próximos tres años, sumándose a los 100 efectivos que la firma ya mantiene en el país.
La ceremonia de inauguración contó con la presencia del consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, y del senador por Kansas, Jerry Moran. De los Mozos destacó que esta apertura refuerza la posición de la compañía en un mercado «altamente competitivo», donde Indra ya figura como un proveedor relevante en soluciones para la gestión del tráfico aéreo civil y militar. Por su parte, el senador Moran valoró positivamente la inversión por su impacto en el sector de la fabricación de alta tecnología en la región.
La planta de Olathe será fundamental para dar cumplimiento a contratos vigentes, entre los que destaca el acuerdo multimillonario con la Administración Federal de Aviación (FAA) para el desarrollo de radares de vigilancia de tráfico aéreo de última generación. Asimismo, la factoría se encargará de producir más de 20.000 radios Indra Park Air y sistemas portátiles de navegación aérea táctica (MP-TACAN) destinados a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Este hito industrial se produce en un contexto de complejidad diplomática entre Madrid y Washington. La expansión de la firma española en suelo estadounidense coincide con las recientes tensiones derivadas de la visita oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China, y las discrepancias en materia de política exterior respecto al conflicto en Irán, donde España ha mantenido restricciones al uso de bases militares conjuntas para operaciones vinculadas a dicha crisis.
En paralelo a su actividad en Norteamérica, Indra ha anunciado un acuerdo estratégico a través de su división Indra Land Vehicles con IDV (compañía de Iveco y Leonardo) para el suministro del nuevo Vehículo Anfibio de Combate de Infantería de Marina (VACIM). Este programa, impulsado por el Ministerio de Defensa de España bajo un Programa Especial de Modernización, contempla una inversión de 370 millones de euros hasta el año 2030.
El contrato incluye la entrega de 34 plataformas Superav y posiciona a Indra como integrador de referencia para la Infantería de Marina española. Según la compañía, este acuerdo permite ampliar su catálogo de soluciones anfibias y consolidar su cadena de valor en plataformas de combate, asegurando la interoperabilidad y la capacidad de proyección en entornos litorales para las Fuerzas Armadas.


