La infanta Sofía consolida su formación internacional y su perfil institucional en la Corona
La infanta Sofía de Borbón, segunda en la línea de sucesión al trono, avanza actualmente en su formación superior en el extranjero, consolidando un perfil académico orientado a las Ciencias Políticas y una presencia institucional de apoyo constante a la princesa Leonor. Tras completar su etapa de Bachillerato Internacional en Gales, la hija menor de los Reyes de España cursa su segundo año de grado en la sede de París del Forward College, una institución que apuesta por un modelo de aprendizaje itinerante y global.
Su trayectoria académica actual se desarrolla bajo una metodología de grupos reducidos y seminarios, con una titulación oficial validada por la London School of Economics y la Universidad de Londres. Este programa formativo, que inició su primer curso en Lisboa, incluye materias de Relaciones Internacionales, competencias digitales y módulos de liderazgo y desarrollo personal. A diferencia de la princesa de Asturias, cuya formación es estrictamente castrense en las academias militares, la infanta Sofía ha orientado su especialización hacia el ámbito civil y la innovación social.
En el ámbito personal, diversos analistas de la Casa Real coinciden en definir a la infanta como una figura de gran naturalidad y capacidad de adaptación. Según se recoge en publicaciones especializadas sobre la familia real, Sofía de Borbón posee una personalidad abierta y dinámica, calificada por expertos como Angie Calero como una fuerza de la naturaleza. Esta faceta más espontánea y gestual complementa el carácter más institucional y formal de su hermana, permitiendo una proyección de la Corona adaptada a los nuevos tiempos y a las audiencias más jóvenes.
Pese a residir en la Cité Internationale Universitaire de París, la infanta mantiene un compromiso activo con su agenda oficial en España. Entre sus funciones destaca el acompañamiento a los Reyes en actos de relevancia nacional, como la Fiesta Nacional o las entregas de premios en Oviedo y Girona. Recientemente, su papel institucional ha ganado peso específico con la realización de sus primeros actos en solitario, donde ha hecho uso de la palabra en discursos públicos, demostrando su autonomía dentro de la estructura de la Casa del Rey.
La relación entre las dos hermanas sigue siendo uno de los pilares de la imagen pública de la monarquía española. La infanta Sofía ha asumido con naturalidad un rol de soporte emocional y de acompañamiento hacia la heredera, especialmente visible en los momentos de mayor exigencia protocolaria para la princesa de Asturias. Esta lealtad institucional se combina con una vida cotidiana enfocada en el estudio autónomo y la convivencia en entornos multiculturales, siempre bajo la supervisión de una escolta discreta que coordina Zarzuela.
Finalmente, destaca su interés por el deporte contemporáneo, especialmente el fútbol, y su participación en proyectos de emprendimiento social urbano como parte de su currículo universitario. Su estancia en ciudades como Lisboa y París responde a una decisión de explorar entornos internacionales por iniciativa propia, manteniendo siempre la condición de no alejarse de Madrid a más de tres horas de vuelo para poder atender sus obligaciones con la Corona cuando sea requerida.


