La infanta Sofía de Borbón trasladará su residencia a París para cursar el segundo año de sus estudios en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Tras completar una etapa académica en Lisboa, la hija menor de los Reyes de España se integrará en el sistema universitario francés, estableciendo su domicilio en la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un campus de referencia mundial para la movilidad estudiantil.
El centro elegido para su estancia, fundado en la década de 1920, se aleja de los modelos de internados aislados para ofrecer un entorno multicultural y vibrante. La infanta compartirá espacio con aproximadamente 12.000 estudiantes, científicos y artistas de más de 140 nacionalidades. A pesar de su estatus institucional, la dinámica residencial en la CIUP se caracteriza por la funcionalidad, disponiendo de dormitorios prácticos, salas de ocio compartidas y cocinas comunitarias donde los propios alumnos gestionan su alimentación diaria.
Arquitectónicamente, el complejo destaca por la Maison Internationale, un edificio central de estética clásica que evoca los palacios franceses. El inmueble cuenta con un vestíbulo de gran altura, decorado con columnatas, artesonados de madera policromada y detalles dorados, que sirve como punto de encuentro principal. El campus se extiende sobre 12 hectáreas de parques ecológicos y jardines, situándose junto al Parc Montsouris, lo que proporciona un entorno de estudio sereno dentro del entorno urbano de la capital gala.
La infraestructura académica y deportiva a disposición de la infanta incluye bibliotecas especializadas, salas de estudio avanzado, laboratorios de idiomas y teatros. En el ámbito del bienestar físico, el recinto está dotado de gimnasio, piscina, pistas de tenis y campos de fútbol y baloncesto, además de espacios dedicados a disciplinas como el yoga y el atletismo. Estas instalaciones buscan fomentar un modelo de vida universitaria integral, similar al de los campus anglosajones.
Desde el punto de vista histórico, la CIUP nació como un proyecto pacifista tras la Primera Guerra Mundial bajo el auspicio de la Sociedad de Naciones. Su normativa interna mantiene vigente el concepto de «brassage» o intercambio, que obliga a cada pabellón nacional a hospedar a un porcentaje relevante de alumnos extranjeros para evitar el aislamiento cultural. Este principio busca promover el entendimiento internacional mutuo entre los jóvenes de distintas procedencias geográficas.
Finalmente, la estancia de la infanta Sofía estará regulada por las estrictas normas de convivencia del campus. El reglamento incluye controles de acceso para garantizar la seguridad de los residentes, horarios de silencio rigurosos y la necesidad de autorizaciones previas para cualquier tipo de reunión multitudinaria. Este marco normativo asegura un ambiente orientado al rendimiento académico y a la integración en la vida estudiantil parisina.


