Irán condiciona la apertura del estrecho de Ormuz al cese del bloqueo naval de Estados Unidos
Las autoridades de Irán han advertido este viernes que procederán a cerrar nuevamente el estrecho de Ormuz en caso de que el Gobierno de Estados Unidos mantenga el bloqueo naval contra sus puertos. Esta postura surge como respuesta inmediata a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien confirmó que las restricciones marítimas permanecerán vigentes hasta que se logre un acuerdo diplomático definitivo entre ambas naciones.
Según informaron las agencias Fars y Tasnim, vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional considera que la persistencia del bloqueo marítimo constituye una violación del alto el fuego vigente. Aunque el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, había anunciado la reapertura estratégica del paso hasta el próximo miércoles, la continuidad de esta medida queda supeditada a la retirada de las sanciones operativas impuestas por Washington.
Para la actual fase de reapertura, Teherán ha establecido tres condiciones de obligado cumplimiento para el tránsito comercial: la coordinación previa con las fuerzas navales iraníes, el seguimiento estricto de las rutas de navegación designadas y la prohibición de paso para buques con vínculos directos con Estados Unidos o Israel. La ruta establecida contempla un canal de entrada desde el mar de Omán hacia la isla de Larak y un canal de salida inverso para el tráfico desde el golfo Pérsico.
Por su parte, el presidente Donald Trump manifestó a través de sus canales oficiales que el bloqueo naval se mantendrá «en pleno vigor y efecto» para todos los buques que operen con puertos iraníes. El mandatario estadounidense justificó esta decisión tras el estancamiento de las conversaciones mantenidas el pasado fin de semana en Islamabad, condicionando el fin de las restricciones a que la negociación entre ambos países se complete en su totalidad.
La tensión en el estrecho de Ormuz se enmarca en el reciente anuncio de tregua en el Líbano, que era una de las condiciones fundamentales del acuerdo de cese de hostilidades alcanzado el pasado 8 de diciembre. A pesar de este marco diplomático, la navegación por la zona ha experimentado una disminución significativa debido a la incertidumbre operativa y a la continuidad de las acciones militares regionales, que han dejado un saldo de más de 2.200 fallecidos en territorio libanés conforme a datos oficiales de ese país.
Finalmente, la administración estadounidense ha señalado que no considera necesaria una prórroga del alto el fuego actual más allá de los plazos establecidos, bajo la premisa de que Washington y Teherán podrían alcanzar un tratado de paz definitivo en el corto plazo. No obstante, la advertencia iraní de clausurar una de las vías marítimas más importantes para el comercio energético global añade una nueva variable de presión a la mesa de negociaciones.


