Irán condiciona el diálogo con Estados Unidos tras el reciente ataque israelí en Beirut
El jefe del equipo negociador de Irán y presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalifab, ha amenazado este domingo con romper las negociaciones diplomáticas en curso con Estados Unidos. La advertencia surge como respuesta directa al ataque ejecutado por fuerzas israelíes contra Dahiya, un sector estratégico de la capital libanesa y bastión de la milicia chií Hezbolá. Según el alto cargo iraní, la continuidad de cualquier acuerdo está supeditada al cese inmediato de las operaciones militares de Israel en territorio libanés.
El bombardeo, que tuvo como objetivo un edificio de apartamentos en la zona de Ghobeiri, se saldó con al menos tres personas fallecidas y 15 heridos, según el balance proporcionado por la agencia oficial de noticias libanesa (NNA). El ataque se realizó mediante el impacto de cuatro misiles guiados por láser, provocando daños considerables en infraestructuras y comercios colindantes. Por su parte, el Gobierno de Israel ha justificado la acción como una respuesta necesaria a las agresiones aéreas previas lanzadas por Hezbolá contra su territorio.
Esta escalada de tensión ocurre en un momento diplomático crucial. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenía previsto firmar este mismo domingo un memorándum de entendimiento con Teherán. Dicho documento contemplaba la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y el inicio de un periodo de 60 días de negociaciones intensivas sobre el programa nuclear iraní, todo ello bajo el compromiso de un cese consolidado de las hostilidades, con especial énfasis en el frente libanés.
Ante la ofensiva israelí, Qalifab ha cuestionado la credibilidad y la autoridad de Washington en el proceso de paz. En un comunicado difundido a través de sus canales oficiales, el negociador iraní señaló que el ataque demuestra que Estados Unidos carece de la voluntad de cumplir sus compromisos o, en su defecto, de la capacidad para contener a su aliado regional. «Al dar luz verde al régimen, es imposible que puedan obtener concesiones», afirmó el funcionario, rechazando lo que calificó como una estrategia de «poli bueno y poli malo» por parte de las potencias occidentales.
Para la administración iraní, el sector de Dahiya representa una línea roja debido a su densidad poblacional y su carácter como centro estratégico de operaciones de Hezbolá. Teherán ha reiterado que no habrá avances en la agenda nuclear ni en la estabilización de las rutas comerciales marítimas si no se garantiza la seguridad de sus aliados en Líbano. La situación actual pone en riesgo el calendario de desescalada diseñado por la Casa Blanca y deja en suspenso la reapertura del tráfico comercial en el golfo Pérsico.


