Irán establecerá peajes en el estrecho de Ormuz y ofrecerá concesiones especiales a China
La República Islámica de Irán ha anunciado la implementación de un sistema de peajes para el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, otorgando condiciones de pago preferenciales a China en reconocimiento a su apoyo diplomático y comercial. Esta medida se produce en un contexto de negociaciones de paz entre Teherán y Estados Unidos para finalizar el conflicto iniciado el pasado mes de febrero, mientras el Gobierno iraní reivindica el control soberano sobre esta vía estratégica por razones de seguridad nacional.
El embajador de Irán en China, Abdolreza Rahmani Fazli, confirmó durante un foro internacional en Pekín que las nuevas regulaciones sobre el tránsito en Ormuz entrarán en vigor próximamente. Según el diplomático, el sistema se desarrollará en cooperación con Omán, país con el que comparte la soberanía del estrecho. Fazli destacó que Pekín recibirá «consideraciones especiales» en las tarifas por su condición de «país amigo», un trato que Teherán prevé extender a otras naciones que hayan mantenido vínculos de cooperación con la República Islámica.
La iniciativa ha generado una división en la comunidad internacional respecto a la legalidad del cobro por tránsito. Mientras que Estados Unidos y las naciones árabes del Golfo Pérsico sostienen que Irán y Omán carecen de competencia para imponer gravámenes en esta vía de navegación internacional, fuentes diplomáticas sugieren que varios países europeos ya consideran inevitable la aplicación de estas tarifas para normalizar el tráfico de mercancías.
La situación operativa en el estrecho sigue siendo compleja. Según los últimos informes de seguimiento marítimo, al menos ocho buques de carga que intentaban abandonar el Golfo Pérsico optaron por abortar su ruta durante el último fin de semana ante la falta de garantías en la seguridad y los términos de tránsito. Esta inestabilidad mantiene en vilo al comercio global, dado que el bloqueo y las restricciones en la zona ya han afectado a mercancías valoradas en más de 110.000 millones de euros.
Teherán ha condicionado la estabilidad definitiva del paso marítimo al progreso de las conversaciones con Washington. Por su parte, la inclusión de Omán en el nuevo esquema de peajes añade una dimensión regional a la gestión de una de las arterias más vitales para el suministro energético mundial, consolidando la postura iraní de considerar el estrecho como un activo fundamental de su arquitectura de seguridad nacional.


