Irán condena el ataque de Estados Unidos contra petroleros y advierte sobre la escalada en el Golfo
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó este miércoles el ataque perpetrado por las fuerzas de Estados Unidos contra diversos buques petroleros en aguas del golfo Pérsico. La diplomacia iraní calificó la acción militar como una violación flagrante del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, en un contexto de estancamiento de las negociaciones mediadas por Pakistán para detener el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero.
A través de un comunicado oficial, la cartera dirigida por Abbas Araqchi denunció que estas maniobras agresivas, sumadas al bloqueo naval y a las sanciones económicas impuestas por Washington, representan una amenaza directa para la paz y la seguridad internacional. Teherán advirtió que la escalada de tensiones en la región compromete la estabilidad de las rutas comerciales y señaló que sus fuerzas armadas responderán de manera decisiva ante cualquier agresión externa.
En el mismo pronunciamiento, el gobierno iraní defendió los recientes ataques contra la base militar de Al Azraq, situada en Jordania, alegando que se trata de un ejercicio del «derecho inherente a la legítima defensa». Según el Ministerio de Exteriores, dichas instalaciones sirven de apoyo para las operaciones estadounidenses contra Irán, lo que justificaría, bajo su criterio, las acciones militares de respuesta ejecutadas por sus efectivos.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a la situación bélica durante un encuentro con la prensa previo a la convención republicana en Dallas. El mandatario estadounidense sostuvo que el conflicto finalizará inmediatamente después de las elecciones de medio mandato previstas para noviembre. Trump aseguró que la administración iraní se encuentra en una situación de debilidad y que sus acciones recientes responden a un intento de influir en el proceso electoral norteamericano.
Ante el recrudecimiento de las hostilidades en el estrecho de Ormuz, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, manifestó su preocupación por la seguridad de las infraestructuras energéticas y marítimas. A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, el organismo internacional hizo un llamamiento a todas las partes involucradas para ejercer la máxima moderación y evitar declaraciones que puedan exacerbar la inestabilidad en la región, alertando sobre las graves consecuencias que una expansión del conflicto tendría para la población civil.


