Irán reivindica el control soberano sobre el estrecho de Ormuz frente a la presencia de Estados Unidos
El viceministro de Exteriores de la República Islámica de Irán, Kazem Qaribabadi, ha reafirmado este jueves la autoridad de su país sobre el estratégico estrecho de Ormuz, rechazando la influencia del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) en la zona. Según el alto funcionario, la estabilidad y seguridad en Oriente Medio dependen de la retirada de las fuerzas estadounidenses y del fin de su intervención en los asuntos regionales.
La declaración oficial de Teherán se produce tras un encuentro militar celebrado este miércoles en Bahréin, donde representantes del ejército estadounidense se reunieron con líderes de defensa de doce naciones de la región. Qaribabadi sostuvo que este tipo de reuniones no tienen la capacidad de establecer un orden jurídico ni garantizar la seguridad en el golfo Pérsico, apelando al respeto de la soberanía estatal y a la aceptación de las nuevas realidades geopolíticas.
Desde la perspectiva del CENTCOM, el almirante Brad Cooper informó que el diálogo mantenido con altos mandos de países como Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Kuwait, entre otros, tuvo como objetivo mejorar la colaboración en materia de defensa. Los participantes subrayaron su compromiso conjunto con la libre circulación del comercio a través del estrecho de Ormuz, considerado uno de los pasos marítimos más importantes para el tránsito de recursos energéticos a nivel mundial.
En los últimos meses, las autoridades iraníes han intensificado su postura de que la gestión del estrecho debe recaer exclusivamente en las naciones costeras, específicamente Irán y Omán. Esta visión contrapone la propuesta de Teherán a los llamamientos internacionales liderados por Washington, que exigen el mantenimiento de la zona bajo los acuerdos de libre navegación internacional y la ausencia de posibles gravámenes o peajes de tránsito.
La tensión en la región continúa marcada por estas dos visiones opuestas sobre la arquitectura de seguridad. Mientras que el CENTCOM asegura que su presencia garantiza la estabilidad y el comercio global mediante el respaldo a sus socios regionales, Irán insiste en que la presencia de potencias extranjeras es el principal factor de inestabilidad, abogando por un nuevo mecanismo de seguridad interna sin intervención extrarregional.


