Israel califica de «momento crítico» la relación con España y rechaza ser utilizada como «cortina de humo»
La embajadora en funciones de Israel en España, Dana Erlich, ha manifestado este jueves que las relaciones diplomáticas entre ambos Estados atraviesan un «momento crítico». Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, la representante diplomática ha instado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a no utilizar la situación de Israel como una «cortina de humo» en el marco de la actual crisis migratoria en Ceuta.
La situación actual de la legación diplomática se mantiene en un nivel técnico de encargados de negocios tras la retirada mutua de embajadores. El Gobierno de España procedió a retirar a su embajadora en Tel Aviv, Ana Salomón, en septiembre de 2025, una medida que siguió a las acciones previas adoptadas por el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu, quien ya había retirado a su representante en Madrid, Rodica Radian-Gordon, en noviembre de 2023 y mayo de 2024.
En el ámbito de la seguridad y la lucha contra el terrorismo, Erlich ha subrayado que «cualquier terrorismo le preocupa», incluyendo los episodios de violencia protagonizados por israelíes contra palestinos. No obstante, la diplomática ha defendido que su país «todavía está luchando por su supervivencia» y ha reivindicado la posición de Israel como un «socio importante» para la Unión Europea en la región.
Respecto a la cooperación económica, la embajadora en funciones ha destacado el interés persistente de las empresas españolas por «seguir trabajando en Israel y buscar nuevas tecnologías». Según Erlich, España sigue representando un «puente importante» para las compañías de origen israelí, a pesar de lo que ha definido como un «boicot» por parte del Gobierno español, especialmente sensible en los sectores de seguridad y defensa.
Finalmente, la diplomática ha abordado la situación institucional en el entorno regional, cuestionando la gestión de la Autoridad Nacional Palestina dirigida por Mahmud Abbas. Erlich ha denunciado la existencia de «corrupción» dentro de dicha institución, al tiempo que ha reconocido que Israel «no es un país perfecto», pero mantiene su compromiso con la estabilidad en un contexto de alta tensión geopolítica.


