Italia mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España hasta mediados de agosto por razones de seguridad
El ministro del Interior de Italia, Matteo Piantedosi, confirmó este jueves ante un comité parlamentario que el Gobierno de Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen y los controles fronterizos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España. La medida, que responde a la reciente crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta, no será revisada antes del 15 de agosto y permanecerá vigente hasta que se descarten por completo los riesgos para la seguridad nacional italiana.
Durante su comparecencia, Piantedosi defendió la legalidad de la iniciativa, calificándola como una decisión de naturaleza cautelar y organizativa. El titular de Interior subrayó que el objetivo es proteger la sostenibilidad del sistema europeo de controles ante lo que describió como un momento de gran tensión. Según el Ejecutivo italiano, la situación en Ceuta constituye una vulnerabilidad para todo el espacio común europeo, dada la posibilidad de infiltraciones terroristas en los flujos migratorios incontrolados.
El ministro argumentó que diversas fuentes señalan áreas próximas a Ceuta como puntos históricos de reclutamiento y radicalización yihadista. «Cada entrada irregular en esas costas representa una vulnerabilidad para todo el espacio Schengen que proyecta el riesgo directamente al interior de nuestra casa común», afirmó Piantedosi, justificando así la necesidad de monitorizar las fronteras interiores de manera temporal para prevenir cualquier amenaza al orden público.
En respuesta a la medida italiana adoptada originalmente el pasado 31 de julio, el Gobierno de España decidió aplicar una reciprocidad técnica, suspendiendo a su vez el libre tránsito para los viajeros procedentes de Italia hasta el próximo 7 de septiembre. Piantedosi lamentó esta reacción, calificándola de «lógica de represalia», aunque quiso suavizar las tensiones diplomáticas asegurando que no existe voluntad de hostilidad hacia España, país al que definió como un socio estratégico unido a Italia por lazos históricos de hermandad.
Para contextualizar la decisión, el ministro recordó que la suspensión temporal de Schengen es un recurso previsto en el derecho comunitario y ha sido utilizado en cientos de ocasiones por diversos Estados miembros. En este sentido, señaló que la propia España ha activado estos controles en unas 22 ocasiones previas, al igual que otros países como Francia, Alemania, Austria o Suecia, para gestionar eventos de gran escala o situaciones de riesgo excepcional.
La crisis migratoria en Ceuta, que motivó el despliegue de estas medidas, supuso la entrada irregular de miles de personas en territorio español, un evento que Roma considera un precedente de riesgo para la integridad del espacio de libre circulación. El Gobierno de Meloni ha reiterado que la normalización del tráfico de pasajeros solo se producirá una vez que se verifique la estabilidad de las rutas migratorias y la eficacia de los sistemas de identificación en el flanco sur de Europa.


