La carrera por el Senado en Texas se ajusta ante el avance demócrata en los sondeos
El estado de Texas, tradicionalmente un bastión del Partido Republicano, enfrenta una de las contiendas electorales más reñidas de las últimas décadas de cara a los comicios del próximo 3 de noviembre. El candidato demócrata James Talarico lidera varias de las últimas encuestas de intención de voto frente al actual fiscal general y aliado del presidente Donald Trump, Ken Paxton. Esta disputa resulta clave para el control del Senado de los Estados Unidos, en un territorio donde los republicanos no han perdido una elección para la Cámara Alta desde 1988.
De acuerdo con un estudio reciente de Siena College, Talarico cuenta con un 48% de respaldo frente a un 44% de Paxton. Por su parte, la última medición de Marist otorga al demócrata una ventaja de dos puntos (47% frente a 45%), cifra que se sitúa dentro del margen de error de 4,9 puntos. Estos resultados han generado preocupación en las filas republicanas, considerando que el presidente Trump ganó en este estado por más de 13 puntos en las elecciones presidenciales de 2024.
Ante el ajuste en las proyecciones, el presidente Trump ha intensificado su presencia en la campaña para respaldar a Paxton. Durante un acto en San Antonio, el mandatario advirtió sobre las implicaciones de una posible victoria demócrata. Asimismo, a través de sus plataformas digitales, Trump ha señalado divisiones internas dentro del Partido Republicano, cuestionando la falta de apoyo público del senador John Cornyn y las estrategias de Karl Rove hacia la candidatura de Paxton.
James Talarico, de 37 años, ha construido una candidatura basada en un perfil que combina su experiencia como profesor de escuela pública y sus estudios en Teología. Su discurso integra posturas progresistas sobre derechos sociales con referencias bíblicas dirigidas a captar al electorado moderado y religioso. En términos de financiamiento, Talarico ha alcanzado una cifra histórica de 134 millones de dólares recaudados desde el inicio de la campaña, de los cuales 64 millones corresponden únicamente al último trimestre.
Por otro lado, Ken Paxton afronta la recta final de la campaña con el apoyo financiero de sectores conservadores y del empresario Elon Musk. No obstante, su candidatura arrastra el desgaste de un proceso de juicio político o «impeachment» por presunta corrupción en 2023, del cual fue absuelto por el Senado de Texas. Las tensiones dentro del conservadurismo estatal y la negativa del fiscal general a debatir con su oponente han marcado la dinámica de las últimas semanas.
La importancia de estos comicios trasciende la representación senatorial, ya que el Partido Republicano busca mantener su actual mayoría de 53 escaños en la Cámara Alta federal. En paralelo, Texas también decidirá su gobernación, donde el republicano Greg Abbott se enfrenta a la demócrata Gina Hinojosa. Aunque Abbott mantiene una ventaja de cuatro puntos según los sondeos de Marist, la distancia se ha estrechado respecto a mediciones anteriores.
El calendario electoral establece que la votación anticipada comenzará este lunes y concluirá el 30 de octubre. Mientras la campaña de Talarico se enfoca en movilizar a los jóvenes y a la comunidad latina, Paxton ha iniciado un recorrido en autobús por diversas poblaciones del estado para consolidar el voto en los condados rurales, fundamentales para mantener la hegemonía republicana en la región.


