lunes, octubre 19, 2026
InicioCulturaPepe Viyuela: el duro relato de la muerte de su hermano

Pepe Viyuela: el duro relato de la muerte de su hermano

El reconocido actor y humorista Pepe Viyuela ha compartido recientemente un testimonio profundo sobre uno de los episodios más determinantes de su vida personal: el fallecimiento de su hermano Rafael durante la infancia. En una entrevista concedida al programa ‘Por el principio’ de la Cadena SER, el intérprete analizó las repercusiones emocionales, el sentimiento de culpa y la transformación del entorno familiar que siguieron a esta pérdida.

El suceso ocurrió cuando Viyuela contaba con apenas cinco años de edad. Su hermano menor, de solo 15 meses, falleció tras contraer sarampión, una enfermedad que derivó en una complicación respiratoria grave. Según relató el actor, la causa clínica fue una bronconeumonía derivada del contagio inicial, un hecho que marcó su percepción de la responsabilidad a una edad muy temprana.

Uno de los puntos más destacados del testimonio de Viyuela fue la gestión del duelo desde la perspectiva de un niño. El actor recordó haber escuchado conversaciones de adultos donde se mencionaba que él había sido quien transmitió el virus a su hermano. «Inevitablemente uno piensa: ‘La muerte de mi hermano tiene que ver conmigo también, ¿no?’», reflexionó el intérprete, subrayando el peso psicológico que supuso esa idea durante años.

La nota institucional resalta también el impacto en la convivencia doméstica. Viyuela describió un periodo de «oscuridad» en el hogar, caracterizado por el luto riguroso: persianas bajadas, ausencia de televisión y el cese de actividades cotidianas como el canto o la música por parte de sus padres. Este ambiente, habitual en los procesos de duelo de la época, condicionó el desarrollo del actor durante los meses posteriores al fallecimiento.

A pesar de la tragedia, el actor conserva recuerdos positivos de su relación con Rafael, destacando juegos infantiles y la capacidad que tenía para tranquilizar al bebé frente a estímulos externos. Esta dualidad entre el afecto fraternal y la pérdida prematura ha sido una constante en su memoria personal, según explicó en el espacio radiofónico.

Finalmente, Viyuela señaló que el proceso de sanación familiar comenzó a consolidarse un año después con el nacimiento de un nuevo hermano, lo que permitió que la «luz» regresara paulatinamente al domicilio. Décadas más tarde, sus padres llegaron a reconocer y lamentar el impacto que aquel hermetismo y tristeza profunda tuvieron sobre el bienestar de su hijo mayor, cerrando así un ciclo de reflexión sobre la gestión del dolor en el núcleo familiar.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments