Japón exige a Rusia la liberación inmediata de un periodista detenido bajo cargos de espionaje
El ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, ha solicitado formalmente a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, la puesta en libertad de un periodista japonés arrestado en la región de Sajalín hace más de dos semanas. El encuentro, celebrado en los márgenes de la cumbre de cancilleres del G20 en Estados Unidos, representa el primer contacto de este nivel entre ambas naciones en los últimos cinco años.
Según informó el Ministerio de Exteriores nipón este sábado, Motegi instó «enérgicamente» a la liberación del ciudadano japonés, vinculado profesionalmente al diario Hokkaido Shimbun. El reportero fue interceptado a mediados de octubre por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia en el Lejano Oriente ruso, bajo acusaciones de presunto espionaje, lo que motivó una protesta inmediata por parte de las autoridades de Tokio.
Durante la reunión bilateral, la representación japonesa también exhortó al Kremlin a adoptar medidas «positivas» con el fin de alcanzar una resolución pacífica en el conflicto de Ucrania. Este acercamiento diplomático se produce tras gestiones previas de la Embajada de Japón en Moscú, cuyos funcionarios realizaron esta semana una primera visita consular al detenido para verificar su situación jurídica y estado de salud.
La detención del comunicador se enmarca en un escenario de creciente hostilidad diplomática entre ambos países. Las relaciones bilaterales atraviesan un periodo de deterioro acentuado por la invasión rusa de Ucrania y por la reciente visita del presidente Vladímir Putin a la isla de Iturup (denominada Etorofu en Japón), situada en las Kuriles del Sur. Este archipiélago es objeto de una disputa territorial histórica, y la presencia del mandatario ruso en la zona fue condenada por el Gobierno japonés el pasado mes de agosto.
El incidente ha movilizado al cuerpo diplomático en Tokio, donde el embajador ruso, Nikolai Nozdrev, fue convocado para ofrecer explicaciones sobre el arresto. El caso del periodista se suma ahora a la lista de puntos de fricción en una agenda bilateral marcada por el distanciamiento estratégico y la suspensión de diversos mecanismos de cooperación en el Pacífico.


