La investigación de los bienes de Zapatero identifica tres collares regalados por el monarca de Marruecos
La investigación sobre los bienes depositados en la caja fuerte del despacho del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha permitido identificar el origen de varias piezas de joyería halladas en su interior. Según fuentes cercanas al entorno del exjefe del Ejecutivo, tres collares de origen marroquí fueron entregados por el rey Mohamed VI en el año 2008. Estos obsequios se produjeron durante una audiencia en el palacio de Oujda, en un contexto de normalización de las relaciones diplomáticas entre España y el reino alauí tras la crisis derivada de la visita de los reyes Juan Carlos I y doña Sofía a Ceuta y Melilla en 2007.
El expresidente habría iniciado gestiones con la Casa Real marroquí en meses recientes para recabar la documentación técnica y los certificados de origen de estas piezas, descritas como alhajas de estilo étnico en tonos verdes y dorados. Esta solicitud de información se desarrolla de forma paralela a los requerimientos realizados a las autoridades de Arabia Saudí en relación con otros conjuntos de joyas de mayor valor económico. No obstante, fuentes jurídicas confirman que el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha solicitado una comisión rogatoria para esclarecer el origen y la trazabilidad de los materiales preciosos que componen el inventario del despacho.
La tasación realizada por la firma especializada Ansorena sitúa el valor conjunto de los tres collares marroquíes en aproximadamente 8.200 euros, una cifra significativamente inferior a la de otras piezas halladas en la misma ubicación. La pieza de mayor valor, estimada en 4.000 euros, está compuesta por doce hilos de cuentas de aventurina verde y medallones calados de oro de 22 quilates. El segundo collar, valorado en 3.000 euros, cuenta con esmeraldas de Zambia en bruto y colgantes con la forma de la ‘Mano de Fátima’, mientras que la tercera pieza, de amazonitas pulidas, alcanza los 1.200 euros.
En sede policial, la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, prestó declaración el pasado mes de mayo, indicando que parte de las joyas encontradas correspondían a herencias familiares de la esposa de Zapatero, Sonsoles Espinosa, mientras que otras piezas eran obsequios recibidos durante viajes oficiales. La presencia de Espinosa en la gira de 2008 por Grecia, Túnez y Marruecos refuerza la tesis de que la pareja presidencial fue la destinataria de estas alhajas en el marco de la cortesía diplomática habitual en encuentros de alto nivel entre jefes de Estado y de Gobierno.
El encuentro de Oujda de 2008 marcó un punto de inflexión en la política exterior española respecto al Magreb. Tras la restitución del embajador marroquí en Madrid, la cita precedió al giro estratégico de finales de ese mismo año, cuando el Gobierno de Zapatero respaldó por primera vez el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental durante la Reunión de Alto Nivel celebrada en Madrid. Este cambio de postura fue justificado entonces por el Ejecutivo como una vía de estabilidad institucional similar al modelo autonómico español, coincidiendo temporalmente con la recepción de los obsequios ahora analizados.
Hasta el momento, la representación legal de José Luis Rodríguez Zapatero ha declinado realizar declaraciones adicionales sobre la evolución de las pesquisas o el resultado de las gestiones ante las autoridades extranjeras. La investigación judicial continúa su curso a la espera de que se cumplimenten las diligencias solicitadas para determinar si la custodia de estos bienes se ajusta a la normativa vigente sobre regalos institucionales y patrimonio personal de altos cargos del Estado.


