Juan del Val analiza su evolución literaria y el proceso creativo tras la consecución del Premio Planeta
El escritor y periodista Juan del Val se encuentra en plena fase de promoción de su última novela, «Vera, una historia de amor», obra con la que se alzó con la 74ª edición del Premio Planeta. En sus recientes intervenciones públicas, el autor ha reflexionado sobre su consolidación en la narrativa contemporánea española, detallando un método de trabajo que prioriza la claridad comunicativa y una trayectoria vital que le llevó de una juventud compleja a convertirse en uno de los autores más vendidos del país.
Un método basado en la disección técnica
Del Val ha definido su relación con la literatura desde una perspectiva pragmática y profesional. A diferencia de la visión tradicional del lector por placer, el escritor reconoce que su aproximación a los textos ajenos es eminentemente analítica. Según sus propias declaraciones, su objetivo al leer es apropiarse de técnicas y matices que pueda trasladar a su propio terreno creativo, comparando su labor con la de otros profesionales que observan a sus homólogos para perfeccionar el oficio.
Esta metodología se traduce en una obsesión por la legibilidad de su prosa. Para el autor, lograr que una novela se lea de forma «fácil» no es sinónimo de simplicidad, sino el resultado de un arduo trabajo técnico. Del Val defiende que la fluidez narrativa es un objetivo primordial para conectar con el público, rechazando el desprecio que ciertos sectores críticos muestran hacia la literatura accesible y directa.
Trayectoria: Del anonimato al fenómeno de ventas
La carrera literaria de Juan del Val ha seguido una progresión ascendente desde sus inicios en el sector editorial y periodístico. Tras una primera etapa de coautoría junto a Nuria Roca, con títulos como «Para Ana (de tu muerto)» (2011) y «Lo inevitable del amor» (2012), el autor inició su andadura en solitario en 2017 con «Parece mentira», una obra de marcado carácter autoficcional.
El reconocimiento de la crítica se materializó en 2019 con el Premio Primavera de Novela por «Candela». Posteriormente, obras como «Delparaíso» y «Bocabesada» confirmaron su estilo personal: capítulos breves, ritmo cinematográfico y una radiografía social implacable. Su última obra, «Vera», supone un distanciamiento de sus anteriores novelas corales para adentrarse en un drama romántico e íntimo que aborda las diferencias de clase y la libertad individual.
La lectura como herramienta de reinvención personal
El autor ha compartido abiertamente que su interés por la literatura fue un descubrimiento tardío. Tras una adolescencia marcada por el fracaso escolar y problemas de adaptación conductual, Del Val encontró en los libros una vía para ordenar su mente y gestionar su inestabilidad personal a los veinte años. Este proceso de formación autodidacta fue fundamental para el desarrollo de su voz narrativa actual.
Inspirado por el realismo sucio y autores que exploran las contradicciones humanas, Del Val trasladó ese enfoque directo a su labor como columnista y guionista antes de dar el salto definitivo a la novela. Actualmente, su proceso de escritura requiere de un entorno de aislamiento en la capital madrileña, donde busca el silencio necesario para mantener la agudeza y el costumbrismo que caracterizan su producción literaria.


