Junts advierte de una pérdida de poder adquisitivo en Cataluña ante la uniformidad del Salario Mínimo
La portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Miriam Nogueras, ha manifestado su desacuerdo con la aplicación de un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y un sistema de pensiones unificado para todo el Estado. Según la parlamentaria, la aplicación de cuantías idénticas en territorios con diferentes niveles de precios provoca que el poder adquisitivo de los ciudadanos en Cataluña se vea reducido en comparación con el resto de España.
La reacción de la formación nacionalista se produce tras conocerse los planes del Gobierno para incrementar el SMI un 5,3% de cara al año 2027. Según la memoria del real decreto elaborada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, el objetivo es situar la cuantía mínima en los 1.286 euros brutos mensuales distribuidos en catorce pagas. El documento se encuentra actualmente en fase de audiencia e información pública.
Nogueras ha argumentado que el coste de la vida en la comunidad autónoma catalana es sensiblemente superior a la media española, lo que, a su juicio, invalida la eficacia de una cifra única para todo el país. La portavoz señaló que, mientras los bloques políticos de ámbito estatal mantienen sus disputas retóricas, la clase media y trabajadora de Cataluña enfrenta consecuencias económicas directas derivadas de esta falta de diferenciación territorial.
En el marco de su discurso, la candidata de Junts sostuvo que la gestión económica centralizada supone una «asfixia» para Cataluña y defendió la necesidad de que los recursos generados en la autonomía sean gestionados íntegramente por sus propias instituciones. «El dinero de los catalanes, en Cataluña», afirmó, tras denunciar que la administración central ignora la realidad socioeconómica de la región.
Finalmente, Nogueras vinculó esta situación con la estrategia política de su formación de cara a la cita electoral del 29 de noviembre. La representante parlamentaria insistió en que la prioridad de su grupo no es alinearse con ninguno de los bloques de la política española, sino situar la agenda catalana en el centro de la actividad legislativa para garantizar la utilidad de su representación en Madrid.


