Junts descarta a Puigdemont como candidato al Congreso y ratifica a su equipo parlamentario para el 29-N
La dirección de Junts per Catalunya ha definido su estrategia para los próximos comicios generales del 29 de noviembre, centrada en la continuidad de sus actuales representantes en Madrid y en el papel simbólico que ejercerá Carles Puigdemont tras su previsto regreso a España. Según fuentes de la formación, el secretario general, Jordi Turull, ha trasladado a la cúpula el respaldo a la labor de la actual portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, confirmando que no habrá cambios sustanciales en las listas y que Puigdemont no figurará como candidato a las Cortes Generales.
El optimismo en el seno del partido se fundamenta en la reciente evolución judicial del líder de la formación. Tras el aval del Tribunal Constitucional a la amnistía por el delito de malversación y la decisión del magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, de dejar sin efecto la orden de detención nacional, Junts prevé que Puigdemont pueda participar de forma presencial en la campaña electoral desde territorio catalán. El objetivo es que su retorno actúe como un revulsivo para movilizar al electorado una vez normalizada su situación jurídica.
Desde la formación posconvergente se considera que la negativa a apoyar el reciente decreto sobre vivienda, a pesar de las presiones del PSOE y del bloque de investidura, refuerza su perfil institucional y político. El partido sostiene que este posicionamiento no tendrá un impacto negativo en las urnas, sino que consolida su imagen como una fuerza con criterio propio capaz de distanciarse del Ejecutivo central en defensa de sus competencias y modelo socioeconómico.
En cuanto a las perspectivas electorales, Junts aspira a mantener sus actuales siete escaños en el Congreso de los Diputados. La estrategia de campaña combinará la figura de Puigdemont como referente político con un discurso centrado en problemas que afectan directamente a la ciudadanía, como la inmigración y la vivienda. Este giro responde al análisis interno de la formación, que reconoce que el debate público ha evolucionado más allá de la demanda de independencia hacia la gestión de asuntos sectoriales.
Finalmente, el escenario de competencia electoral se presenta favorable para la formación tras confirmarse que Aliança Catalana no concurrirá a las elecciones generales. Este hecho, sumado al posible desgaste que los sondeos atribuyen al Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), permite a Junts encarar la cita electoral con la expectativa de disputar el liderazgo del espacio nacionalista frente a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), manteniendo su condición de actor determinante en la gobernabilidad del Estado.


