La Unión Europea descarta sanciones contra el ministro israelí Ben Gvir por falta de consenso
LUXEMBURGO — La Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha confirmado este lunes la imposibilidad de avanzar en la imposición de sanciones contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir. Tras realizar las consultas previas al Consejo de Asuntos Exteriores (CAE), la jefa de la diplomacia europea constató que no existe la unanimidad requerida entre los Veintisiete Estados miembro para adoptar medidas restrictivas contra el dirigente israelí.
A pesar de que varios países del bloque comunitario impulsaron la iniciativa basándose en denuncias sobre el trato a activistas de flotillas humanitarias y la gestión de la seguridad en los territorios palestinos, la resistencia de naciones como la República Checa, Bulgaria y Hungría ha bloqueado el consenso necesario. Según fuentes diplomáticas, la falta de apoyo unánime impide que la propuesta de incluir a Ben Gvir en la lista de sancionados prospere en la agenda de los jefes diplomáticos europeos.
Durante la reunión celebrada en Luxemburgo, los ministros de Exteriores han abordado de forma integral la situación en Oriente Próximo, evaluando la evolución de la ofensiva en Gaza y el Líbano. No obstante, las profundas divisiones internas sobre el grado de presión que se debe ejercer sobre el Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu continúan condicionando la capacidad de respuesta unificada de la Unión Europea ante la crisis regional.
Como alternativa a las sanciones individuales, los Veintisiete tienen previsto analizar una propuesta técnica para limitar o prohibir el comercio con los asentamientos israelíes considerados ilegales en Cisjordania. A diferencia de las medidas contra cargos públicos, este punto podría ser tramitado bajo el marco de la política comercial común, lo que permitiría su aprobación mediante una mayoría cualificada en lugar de requerir el voto unánime de todos los socios.
La deliberación de este lunes se produce en un contexto de creciente escrutinio internacional sobre las acciones de Israel y la presión de diversos sectores de la Unión Europea que demandan acciones más contundentes por presuntos secuestros y vejaciones a activistas humanitarios. Sin embargo, la estructura institucional del bloque garantiza que cualquier medida de carácter coercitivo individual deba contar con el respaldo pleno de todas las capitales, una condición que hoy se mantiene fuera del alcance diplomático.


