Karlos Arguiñano cumple 78 años: consolidación del relevo generacional y apuesta por el bienestar físico
El cocinero y presentador de televisión Karlos Arguiñano celebrará su 78 cumpleaños el próximo 6 de septiembre en un momento de estabilidad profesional y plenitud personal. Afincado en Zarautz, el comunicador vasco mantiene su liderazgo en las audiencias televisivas mientras ha completado de forma progresiva la transición de la gestión de sus negocios hacia sus siete hijos, priorizando en la actualidad una rutina centrada en la salud y la vida familiar.
La estructura empresarial del grupo Arguiñano, que incluye el emblemático Hotel-Restaurante en Zarautz, la bodega de txakoli K5 y la escuela de cocina Aiala, se encuentra actualmente bajo la dirección operativa de su descendencia. Eneko, Zigor y Martín gestionan el restaurante familiar; Joseba ha consolidado su perfil mediático y técnico en repostería; Amaia dirige la bodega; y María y Martín completan el organigrama administrativo y audiovisual. Esta delegación de funciones ha permitido al comunicador reducir su carga laboral directa sin abandonar su presencia en la parrilla televisiva nacional.
En el ámbito de la salud, el profesional guipuzcoano ha adaptado sus hábitos para garantizar una longevidad activa. Entre sus rutinas destaca la práctica de Watsu, una modalidad de gimnasia terapéutica en piscina climatizada que combina movilidad articular y relajación. Asimismo, mantiene el hábito de realizar caminatas diarias de entre una y dos horas por la costa o el monte, complementado con una dieta basada estrictamente en productos frescos de temporada, muchos de ellos obtenidos de su propia huerta y explotación ganadera.
El soporte fundamental de esta etapa vital continúa siendo su esposa, María Luisa «Luisi» Ameztoy, figura clave en la administración financiera y el crecimiento del patrimonio familiar desde la fundación de sus primeros proyectos en 1979. En la actualidad, Arguiñano organiza sus jornadas de grabación de forma agrupada para disponer de mayor tiempo libre, el cual dedica al cuidado de su entorno rural y a la convivencia con sus más de doce nietos.
A pesar de su proximidad a los 80 años, el cocinero descarta por el momento la jubilación definitiva, vinculando su permanencia en el espacio «Cocina Abierta» a la vitalidad que le otorga el trabajo diario. Su filosofía actual, según ha manifestado en recientes intervenciones institucionales, se centra en la prevención del estrés y el fomento de la cocina casera como herramientas para el bienestar social y personal.


