Kiko Rivera permanece ingresado en un centro hospitalario de Sevilla tras suspender su gira
El artista y disyóquey Kiko Rivera ha sido ingresado en el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla tras anunciar la cancelación inmediata de los 16 conciertos que restaban en su gira de verano. La decisión, comunicada inicialmente por el propio intérprete a través de sus canales oficiales, responde a lo que ha calificado como «problemas graves de salud», lo que ha motivado su traslado a las instalaciones médicas de la capital andaluza para recibir atención especializada.
La noticia de su hospitalización fue adelantada por colaboradores del programa de televisión «Lunes a viernes», citando testimonios directos de personas que presenciaron la llegada de sus allegados al recinto hospitalario. Según estas fuentes, su actual pareja, la bailarina Lola García, fue localizada en el centro médico interesándose por la habitación asignada al paciente. García ha suspendido sus compromisos profesionales en su academia de baile para acompañar al artista durante este proceso clínico.
El entorno más cercano de Rivera ha manifestado una creciente inquietud debido al hermetismo informativo que impera en torno a su estado actual. Rasel, cantante y amigo íntimo del disyóquey, ha confirmado que Rivera no está respondiendo a las comunicaciones de su círculo privado, una situación de silencio que ha elevado la alarma entre sus allegados. Hasta el momento, ni la dirección del Hospital Sagrado Corazón ni los representantes legales del artista han emitido un parte médico oficial que detalle el diagnóstico o el pronóstico de su dolencia.
La gravedad de la situación se contextualiza en un historial clínico complejo que Rivera ha desarrollado en los últimos años. Cabe recordar que en octubre de 2022 el paciente sufrió un ictus que requirió un largo periodo de recuperación. Posteriormente, en julio de 2023, fue sometido a un cateterismo de urgencia tras ingresar por una angina de pecho, y a comienzos de 2024 se vio afectado por un infarto óseo en la rodilla que también condicionó su actividad profesional.
Actualmente, se desconoce si este nuevo ingreso está vinculado a sus patologías preexistentes o si se trata de un cuadro clínico independiente. La suspensión definitiva de su agenda musical sugiere un periodo de convalecencia prolongado, a la espera de que se faciliten nuevos datos sobre la evolución de su salud en las próximas jornadas.


