Crisis en la asociación Pie en Pared tras la salida de figuras clave por críticas al Partido Popular
La asociación Pie en Pared atraviesa una crisis interna de calado tras la salida de varios miembros destacados de su Junta Directiva. Daniel Lacalle y Cristina Casabón han abandonado la organización, mientras que la vicepresidenta y ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha manifestado su voluntad de desvincularse del cargo. El motivo principal de estas renuncias radica en las discrepancias con la estrategia de confrontación directa y descalificaciones personales que el presidente del colectivo, Juan Carlos Girauta, y el secretario, Marcos de Quinto, mantienen contra el Partido Popular y su líder, Alberto Núñez Feijóo.
El malestar en el seno de la entidad, nacida en diciembre de 2022 con el objetivo de presentar una «batalla cultural» frente a los postulados de la izquierda, se ha intensificado en las últimas semanas. Según fuentes cercanas a la organización, un sector de la directiva no comparte que la crítica política haya derivado en insultos hacia los representantes de la formación popular, lo que consideran incompatible con la búsqueda de una alternativa constructiva para el país.
Origen del conflicto y descalificaciones
Las tensiones alcanzaron su punto máximo tras la manifestación del pasado 23 de mayo contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Miembros de la dirección de Pie en Pared, como Marcos de Quinto, expresaron públicamente su insatisfacción con el nivel de representación del PP en dicho acto. A esto se suma un artículo de opinión firmado por Juan Carlos Girauta que, según diversos integrantes del colectivo, contenía términos ofensivos dirigidos a Alberto Núñez Feijóo.
Para Esperanza Aguirre, cuya vinculación con el Partido Popular es histórica, la situación se ha vuelto insostenible. La exdirigente madrileña ha trasladado su convencimiento de que su continuidad en la Junta Directiva podría interpretarse como un aval a los ataques contra su propia formación política. Por su parte, el economista Daniel Lacalle y la analista Cristina Casabón ya han formalizado su salida, priorizando el mantenimiento de un tono respetuoso en el debate ideológico.
El objetivo fundacional de la asociación
Pie en Pared se constituyó originalmente como un espacio de estudio y refutación de lo que denominan «posmarxismo» y la «nueva izquierda occidental». Su hoja de ruta incluía la creación de un contradiscurso sólido frente a las causas fragmentarias del progresismo y la defensa de los principios de la democracia liberal. El colectivo nació bajo la premisa de que la derecha tradicional había abandonado el combate por el imaginario social, asumiendo progresivamente postulados ajenos.
A pesar de las dimisiones, los miembros salientes han subrayado que su decisión no implica una ruptura de las relaciones personales con el resto de los fundadores, sino una diferencia insalvable en las formas y en el alcance de las críticas al principal partido de la oposición. Las fuentes consultadas no descartan que en los próximos días puedan producirse nuevas bajas en la estructura orgánica de la asociación.
Movimientos en el entorno de los grupos de pensamiento
Esta inestabilidad en Pie en Pared coincide cronológicamente con reajustes en otros grupos de pensamiento del espectro conservador, como Atenea, el proyecto impulsado por Iván Espinosa de los Monteros. En ese caso, figuras como Fran Hervías y Pablo Cambronero también se han distanciado por considerar que la estrategia seguida perjudicaba, en su caso, a Vox. Estos movimientos reflejan una reconfiguración de los colectivos dedicados a la batalla de las ideas a un año de las elecciones generales.


